Machada del Clínicas Rincón que gana al campeón y jugará la fase de ascenso

Machada del Clínicas Rincón que gana al campeón y jugará la fase de ascenso
  • Los de Paco Aurioles solventaron con muchos problemas el encuentro ante los gallegos con Uta, Corts, Cobos y Romaric a gran nivel 70-78

Tremenda victoria del Instituto de Fertilidad Clínicas Rincón en Pontevedra ante el Marín Ence Peixegalego por 70-78 que lo clasifica para los ‘play-offs’ de ascenso a la LEB Oro. Los de Paco Aurioles solventaron con muchos problemas el encuentro ante los gallegos con Uta, Corts, Cobos y Romaric a gran nivel.

El partido comenzó como una auténtica fiesta, con Marín recibiendo la copa de Campeón de LEB Plata y la afición entregada al equipo. No contaban con el invitado de honor a la fiesta, el Clínicas Rincón, que además se jugaba estar en la fase de ascenso. Solo le servía ganar al equipo malagueño. Lo hizo con un trío estelar, con Carlos de Cobos dirigiendo como acostumbraba en LEB Oro y además anotando, con Cristian Uta haciéndose fuerte bajo el aro y Romaric tirando del carro cuando el equipo lo necesitó. De poco sirvió la exhibición de Green, porque era el día del Clínicas.

Desde el primer minuto confió Paco Aurioles en la victoria de los suyos, que siempre fueron por delante. Ya en la primera parte dio muestras de poder ganar con solvencia en la cancha del campeón, que aunque venido a menos por las bajas y por la lógica relajación del ascenso, siempre puso en problemas al equipo.

El 12-19 de los primeros diez minutos no fue más que un presagio de lo que iba a suceder. En esos momentos fueron Carlinhos y Cristian los que se echaron el equipo a la espalda para elevar la renta al descanso al 30-39 con el que se llegó. Algún susto metió Marín, pero se solventó con tranquilidad y paciencia.

El tercer cuarto estaba claro que iba a marcar el devenir del partido. Si el Clínicas aguantaba el arreón inicial gallego la cosa pintaba bien, pero si se resistía a romper el partido los locales se crecerían. No tuvo mayores problemas Aurioles en poner sus mejores armas en la pista aún contando solamente con 8 jugadores, porque el 39-53 campeaba en el electrónico a favor de los malagueños en la mitad del tercer acto.

Tirando de defensa y controlando el partido en la medida de lo posible se llegó al último cuarto con 52-59 y todo por decidir. Momento para hombres y no para nombres. El Clínicas funcionó como un equipo, hasta el punto de que supo reaccionar cuando se acercó el Marín más que nunca con Romaric anotando sin parar. Un peligroso 70-72 hizo peligrar el sueño del, pero un último dos más uno terminó de cerrar el objetivo.