El Clínicas Rincón gana y celebra la salvación matemática

Guillén se mostró imparable todo el partido.
Guillén se mostró imparable todo el partido. / Clinicasrincon. Fotopress
  • Su agónico triunfo frente al Oviedo, guiado por un inconmensurable Guillén, se unió a la derrota del conjunto colista de la categoría, el Prat

El Clínicas Rincón seguirá siendo de oro. El cuadro malagueño selló su permanencia en la LEB –al menos en el plano deportivo, a la espera de lo que pueda pasar en los despachos– al ganar en casa al Oviedo, por la mañana, y ver cómo por la tarde caía el Prat en Orense, aventajando a los catalanes en dos triunfos cuando quedan dos jornadas y tener a favor el ‘basket-average’.

El Clínicas Rincón consiguió su tercera victoria consecutiva en un partido dramático que se decantó del lado malagueño, y es que ahora al equipo, además de un buen baloncesto, le está sonriendo la suerte, algo fundamental en este deporte. El gran protagonista fue Richi Guillén, que pulverizó todos los registros positivos con 51 de valoración, 41 puntos, ocho rebotes y seis triples de siete intentos, algo a la altura de pocos en esta categoría que tanto conoce este veterano.

El Oviedo, que lucha por el ascenso, salió lanzado con un parcial de 0-10, pero el Clínicas comenzó a correr y a defender mejor, y también emergió Guillén sin ser aún la pesadilla que sería en el segundo cuarto. En este tiempo, el pivot del Clínicas iba a desquiciar a los visitantes con 19 puntos y con cinco triples sin fallo que hicieron remontar el partido y comenzar las primeras diferencias apreciables. El equipo anotó en ese segundo acto la friolera de 39 puntos, cifra anormal para diez minutos. El partido recordaba mucho al jugado hace dos semanas ante el Palma, y parecía que podía sentenciarse en el tercer cuarto. No fue así. De hecho, el rival comenzó a anotar fácilmente y el Clínicas volvió a encajar otro parcial contundente (0-11) para que el equipo asturiano se colocara a tres. Cvetinovic, con 17 puntos, intimidaba con sus acertadas intervenciones. El partido parecía un acordeón y aún se verían otros dos parciales apreciables, un 10-0 y un 4-15, que dejaba todo en el aire (68-66) para el último cuarto.

El momento de la verdad

Era el momento de demostrar que el Clínicas está en su mejor momento y que, ayudado por su público, tenía que tirar de la experiencia de Sánchez y de Guillén para que la victoria no se escapara.

Entre los dos anotaron 15 de los 20 puntos de su equipo en el último cuarto. A falta de cinco minutos, el partido se equilibró a 75. Quedaba un ‘minipartido’, en el que cada canasta se celebraba como un triunfo. Del 82-83 se pasó al final, con dos canastas del Clínicas, a un 86-83 a falta de 50 segundos. Un triple de Pérez igualaba el partido con 38 segundos por delante, pero Alfonso Sánchez anotó dos tiros libres y el Oviedo no supo atacar con cabeza en su última posesión.