Amigas desde siempre, rivales hoy

Abrazo de amigas.
Abrazo de amigas. / Carlos Moret
  • Las malagueñas Estefanía Méndez y Nuria Benzal, que se criaron juntas, se miden hoy en el partido entre el Clínicas Rincón y el Mecalia Guardés

Podría pasar como un partido más del Clínicas Rincón en la División de Honor Nacional, pero el encuentro de esta tarde ante el Mecalia Guardés no lo es por muchos motivos. Primero, porque el equipo visitante pelea por el título; segundo, porque tiene como delegada a la internacional malagueña Noelia Oncina, y, tercero, porque está marcado por una amistad que casi supera la rivalidad que hoy habrá sobre el campo, la de Estefanía Méndez, jugadora local, y Nuria Benzal, internacional malagueña que milita en el conjunto gallego.

«Cuando nos encontramos en la pista nos miramos y nos reímos, no podemos evitarnos», confiesan. Esta amistad viene de lejos, tanto como que con cinco años empezaron a jugar juntas en la escuela municipal de Estepona, origen que defienden con orgullo. Sin embargo, sus trayectorias han sido muy diferentes. Mientras que Nuria se marchó a Valencia para jugar en el Sagunto cuando solo tenía 15 años, Estefanía hizo carrera en el Costa del Sol. La primera, además de ser una fija en la selección en la última década con casi un centenar de partidos, probó fortuna en el extranjero, pasando por Serbia y Hungría, antes de regresar a España. «No es que hayamos mantenido el contacto, es que hablamos casi a diario y por eso no hablamos mucho de balonmano, por no decir nada», reconoce Benzal, uno de los pilares del Atlético Guardés que pelea por el título de Liga y que hoy no dará concesiones al Clínicas Rincón, y tampoco a su gran amiga. «Dentro del partido no te das cuenta casi de que está en el otro equipo. Esta reparte que no veas (risas), aunque tengo compañeras que dicen que a ellas les da más fuerte que a mí», bromea Estefanía sobre Nuria, que la observa con complicidad durante la entrevista para SUR.

Profesionalismo

Y esos caminos distintos han llevado a Benzal hacia el profesionalismo. Vive del balonmano, mientras que Estefanía compagina su trabajo como entrenadora personal con las sesiones, los viajes y los partidos con el Clínicas. «A nivel deportivo lo he llevado bastante bien lo de jugar en el extranjero; lo que pasa es que siempre te encuentras con problemas económicos y entonces todo se complica», apunta la internacional, que no ha descuidado el futuro con sus estudios de Magisterio y que tiene la vista puesta en un ‘master’ de gestión deportiva.

La posibilidad de que el proyecto del Clínicas Rincón se consolide la próxima temporada e incluso suba un peldaño con un presupuesto más alto permitiría quizá un reencuentro de ambas en Málaga, aunque todo está condicionado a la aportación de Clínicas Rincón. «La realidad es que todo depende de la apuesta que hagan los patrocinadores. Si hay dinero, estarás arriba; si hay menos, pasarás problemas. Se han conseguido medallas y muchos éxitos, pero no hay grandes empresas privadas en el balonmano», apunta Benzal, que conoce perfectamente la Liga y su funcionamiento tras pasar por el Sagunto, Alicante y León, además del Atlético Guardés.

Y aunque el balonmano no está presente en sus conversaciones, sí que hacen un análisis rápido del partido, en el que el equipo de Nuria Benzal es claro favorito. «Para nosotras –explica Estefanía– es el equipo más completo que hay en la categoría, porque tiene la plantilla más compensada. Será muy complicado y duro, habrá que dosificarse. Lucharemos», advierte. La amistad quedará a un lado a partir de las 18.00 horas.