La Vuelta o la fórmula del éxito

Javier Guillén, Elías Bendodo y Francisco de la Torre, ayer antes del acto./FRAN ACEVEDO
Javier Guillén, Elías Bendodo y Francisco de la Torre, ayer antes del acto. / FRAN ACEVEDO

Una década después de asumir la organización de la prueba, Javier Guillén desglosa las claves del progreso de la misma en un desayuno informativo

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSOMálaga

El director general de La Vuelta, Javier Guillén, protagonizó ayer una nueva edición de los Desayunos Informativos de Europa Press, en un acto en el Hotel Barceló Málaga el que estuvo acompañado por el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, y el presidente de la Diputación, Elías Bendodo. La cita coincide con el protagonismo que tendrá la provincia en agosto, ya que las cuatro primeras etapas (del día 25 al 28) de la próxima edición de la prueba serán en Málaga: la contrarreloj individual de ocho kilómetros en el Centro de la capital, con salida en el Museo Pompidou y llegada a la plaza de la Constitución; la Marbella-Caminito del Rey (163,9 kilómetros); la Mijas-Alhaurín de la Torre (182,5), y la que se desarrollará entre Vélez-Málaga y Alfacar, en la Sierra de la Alfaguara, en Granada (162).

Guillén, responsable de Unipublic, la sociedad que organiza La Vuelta, habló sobre una etapa ya de una década al frente de la misma. «Se ha llevado a cabo una auténtica transformación. Se ha trabajado la marca 'Vuelta'. Ni queríamos ser el Giro ni el Tour. El primero está identificado con el rosa, y la segunda, con el amarillo. Por eso creamos el 'maillot' rojo. Buscamos una carrera innovadora, intensa e impredecible, aunque las dos últimas cosas depende de los corredores», dijo.

«Hemos transformado los escenarios en los que se celebra el ciclismo –añadió–. Así, en una edición salimos de Holanda, en otra hubo una contrarreloj nocturna en Sevilla, salimos del mar en Alicante, de una batea de mejillones en Galicia, de un portaviones en Cádiz, de un espigón en Puerto Banús, y este año, de un museo, el Pompidou. La Vuelta puede llegar a cualquier sitio, y hemos mostrado lugares que luego han tenido una gran rentabilidad turística, como el muro de Valdepeñas (en Jaén) Peñas Blancas y el Caminito del Rey (en Málaga), la Bola del Mundo, la Camperona, Hazallanas, el Col de la Gallina…».

El dirigente recordó que son innumerables las ofertas para sumarse al trazado de La Vuelta. «Localizamos sitios porque nos los proponen. Recibimos muchas propuestas, pero hay que saberlas seleccionar. Una vez que nos resulta interesante, personalmente tengo que ir a verla», admitió, y en una de las preguntas del público presente en la cita, añadió cuál es el límite para aceptar una: «Que se pueda subir». «No podemos perder la épica –argumentó–, a pesar de que el ciclismo profesional haya evolucionado. Nuestra masa crítica es el público, y necesita espectáculo».

Además, Guillén no quiso confirmar en público que la edición de 2019 saldrá desde Alicante, algo que es más que 'vox pópuli', pero al menos sí adelantó:«Habrá un mínimo de dos a tres puertos nuevos, y alguno de paso».

Pese al éxito actual que vive La Vuelta, Guillén explicó que no es fácil el día a día. «Lo que creo que la hace permanecer en el mercado es la calidad, pero una calidad basada en la credibilidad. Por ejemplo, La Vuelta se gasta casi un millón en la lucha contra el dopaje, al margen de los 28 millones que aporta el CSD a sus federaciones».

En este sentido, se refirió a la polémica generada por Chris Froome, investigado por dopaje (dio un positivo por salbutamol en La Vuelta de 2017) y que, a la espera de que pueda haber una sanción o no por parte de la UCI, sigue compitiendo. «Es imperioso que se adopte la resolución. Los efectos de no tenerla ya los estamos viviendo. Hoy no sabemos quién es el ganador de La Vuelta de 2017 ni del Giro de 2018 (pruebas en las que se impuso el británico de origen sudafricano). Hablamos de todo menos de lo que interesa, que es el deporte. Estos casos no ayudan. Pero nuestro sistema es el que mejor funciona, porque aquí los casos de dopaje se persiguen. Y no podemos bajar el listón».

Al hilo de ello, Guillén se vanaglorió también del ramillete de vencedores de la general que ha tenido La Vuelta en los últimos diez años, desde que asumió la gestión de Unipublic: Valverde, Nibali, Aru, Contador y Froome. «Da cuenta de lo que somos en cuanto a calidad, y es que somos el evento deportivo más complejo de cuantos se realiza en España, en lo personal y en lo material», concluyó.

Un excelente potencial turístico

«Somos un potente instrumento de penetración turística. Cada año recorremos más de 400 municipios, y en los últimos hemos salido, recorrido o llegado en Málaga a unos cincuenta y tantos municipios (más del 50% de la provincia)», recordó Guillén, que insistió en que «lo que cuentan los comentaristas en TVE está preparado y localizado, con lo que somos un extraordinario medio de difusión». «En España hay un 13% de share, pero en Bélgica llegamos al 40%», puso como ejemplo de la capacidad de penetración.En este sentido, Elías Bendodo comentó que confía en que el impacto económico de la prueba en Málaga este año sea superior a los 1,5 millones en 2015, cuando también hubo varias etapas iniciales en Málaga. Esa apreciación la refrendó Guillén, y Bendodo añadió: «Es incalculable. ¿Qué vale un minuto televisivo en todo el mundo? A eso se le une el gasto hostelero y hotelero». Incluso, el presidente de la Diputación quiere que, al igual que los Lagos de Covadonga son una marca gracias a La Vuelta, lo sea también el Caminito del Rey. En cuanto a De la Torre, validó también la apuesta de que la carrera salga de Málaga capital. «La Vuelta es mucho más potente que antes. Javier Guillén la ha convertido en uno de las competiciones más brillantes y está en audiencia por encima del Giro. Más de 300 millones de espectadores vieron la última Vuelta en directo, y habrá 'spots' publicitarios en TVE desde julio, unos 500».

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