Boasson Hagen gana en el Tour, en la víspera de la contrarreloj decisiva

El noruego encuentra premio dentro de una escapada a su lucha en otras jornadas, y Froome se la juega hoy en Marsella ante Urán

COLPISA

Salon-de-Provence (Francia). El líder de la clasificación general, Chris Froome, y sus principales rivales en la lucha por el Tour de Francia, Romain Bardet y Rigoberto Urán, guardaron fuerzas ayer, en la decimonovena etapa de la ronda gala, una jornada de transición en la que ganó el noruego Edvald Boasson Hagen, en la víspera de una contrarreloj decisiva en Marsella.

A falta de dos días para el final, Froome (Sky) conserva las diferencias respecto a sus perseguidores, con 23 segundos de margen sobre el francés Bardet (AG2R) y 29 con el colombiano Urán (Cannondale), que será teóricamente su gran rival y principal amenaza hoy en la contrarreloj. Esa prueba individual de 22,5 kilómetros en la ciudad mediterránea dictará sentencia antes de la llegada final de mañana a París, un trámite.

«Mañana es un día donde debo dejar todo en la carretera», dijo Froome. «Sólo hay 30 segundos entre los tres primeros. Queda mucho por decir», agregó el británico. Los grandes nombres del pelotón, tras dejar atrás los Alpes, vivieron ayer como un día de transición, sin asumir riesgos y pensando en Marsella. «Diría que es la crono más importante que he disputado, al llegar al último día tan cerca de conseguir la victoria. Es la crono más importante que voy a disputar. Mañana es el día más importante de mi carrera», afirmó Urán, subcampeón del Giro de Italia en dos ocasiones (2013, 2014) y de la prueba en ruta olímpica (2012), sobre su perspectiva para el sábado. «Es una contrarreloj diferente. Me defiendo bastante bien (en la contrarreloj). Espero que mañana me salga una buena crono», se ilusionó Urán.

Bardet, que le saca sólo seis segundos Urán, sabe que también es uno de los días más importantes de su carrera. «No hay que reflexionar. Hay que ir a fondo y no cuestionarse nada. En el Estadio Velodrome de Marsella, en la llegada, debo pensar que es como si viera los capos Elíseos», afirmó el ídolo local.

En la contrarreloj de apertura de este Tour, en Düsseldorf (Alemania), Froome, que aspira a su cuarto triunfo en el Tour, superó a Bardet en 39 segundos y a Urán en 51 segundos, pero entonces la distancia era sensiblemente más corta (14 kilómetros frente a los 22,5 kilómetros en esta ocasión).

Ataque desde la escapada

Evitando riesgos y conscientes de que los escapados no suponían riesgo para la pugna por la general, ayer no se trabajó para darles caza y los favoritos entraron a más de doce minutos de los escapados del día. El noruego Boasson Hagen (Dimension Data) formó parte del grupo delantero destacado y sorprendió a sus compañeros de escapada a tres kilómetros de la meta para imponerse en solitario al término de los 222,5 kilómetros, la etapa más larga de la edición de 2017. En la meta del día, el corredor nórdico, que ya acarició el triunfo de etapa otras jornadas, superó en cinco segundos al alemán Niklas Arndt y en 17 segundos a un pequeño grupo liderado por el belga Jens Keukeleire.

Boasson Hagen logró su tercera victoria de etapa en el Tour y su primera desde 2011. En Nuits-Saint-Georges, en esta edición, había perdido por un margen ínfimo ante el alemán Marcel Kittel en la séptima etapa, que se decidió con 'foto finish'. «Quería absolutamente ganar hoy. Estoy supercontento. En varias ocasiones, estuve cerca de la victoria y al final lo logré», señaló el noruego. La antepenúltima etapa del Tour de 2017 llevó a los corredores de Embrun a Salon-de-Provence y después de 35 kilómetros se formó una escapada de 20 hombres, sin que el pelotón se esforzara en su persecución.

Fotos

Vídeos