CIAO, CARA AZZURRA SQUADRA

José Antonio Garriga Vela
JOSÉ ANTONIO GARRIGA VELA

La afición italiana se puso a silbar cuando sonaba el himno sueco en el estadio San Siro mientras Buffon aplaudía. Después de empatar a cero y quedar Italia fuera del Mundial, De Rossi subía al autobús del conjunto visitante para pedir disculpas. No sé lo que pensarán los demás países cuando escuchan a los aficionados españoles cantar el himno nacional. Una letra inspirada en la canción interpretada por Massiel en el Festival de Eurovisión de 1968. Un 'La, la, la' en versión masculina que quita esa mordiente que suelen tener los himnos. Aquí los jugadores guardan silencio y el público canta el «Lo, lo, lo».

Mejor así, mejor utilizar el sentido del humor que las palabras rimbombantes que hablan de cosas tan serias como la sangre y la muerte. Ya sabemos que la vida es una escalera corta y etcétera, etcétera; o sea, que mejor tomarla por el lado agradable y divertido, porque las desgracias ya vienen solas. No hay que reírse de los demás ni tomar demasiado en serio a nosotros mismos.

Italia ha quedado apeada del Mundial de Rusia, ¿un castigo divino por silbar el himno del contrincante? Vaya usted a saber. En cualquier caso, echaremos de menos a la escuadra 'azzurra' después de estar presente en todos los mundiales desde hace sesenta años (en concreto, desde 1958). En fin, cosas del fútbol, curiosidades, como que Piqué acabara siendo el otro día capitán de la selección española sin que nadie lo silbara en el caldeado estadio de San Petersburgo.

Hay que tomarse el fútbol más a la ligera, como un divertimento, un juego, en medio de las zancadillas y los palos que da la vida sin venir a cuento. Italia llora por eso precisamente, porque se queda sin jugar el Mundial de Rusia. Una triste manera de iniciar el verano.

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