Un trono para defender con talento

España, pese a la dolorosa baja de Llull y con medio equipo renovado, es la gran favorita en el EurobasketLa selección de Scariolo, forzada a renovarse y ahora más versátil y exigida, se sostiene en su ambición y en los pilares de sus pívots y bases

AMADOR GÓMEZ MADRID.

Con cinco medallas en los cinco últimos Eurobasket y un pleno de tres oros para Sergio Scariolo, España está preparada para defender su trono continental y obligada a hacerlo con talento, «en las dos partes de la cancha», tal y como reclama el seleccionador nacional. Scariolo no ha dejado de insistir a sus jugadores en que la línea que separa el éxito del fracaso reside en la defensa y, en el Eurobasket que comienza mañana para la selección española en Cluj (Rumanía), aún con mayor énfasis, como consecuencia de las importantes ausencias que han forzado al técnico a llevar a cabo una renovación, con medio equipo distinto al que conquistó el bronce en los Juegos de Río.

Contra la adversidad de las bajas de Llull, Calderón, Rudy Fernández, Claver, Mirotic y Felipe Reyes, se rebela esta España ahora sostenida por dos pilares indiscutibles representados en los hermanos Gasol y en los bases (Ricky Rubio y Sergio Rodríguez). Dos columnas en las que se sustenta una selección aún potenciada por gran parte de la camada dorada del baloncesto español, alimentada por el oficio y la ambición sin límites a las que en esta ocasión se han sumado jóvenes en continua progresión, caso de Juancho Hernangómez, llamados a liderar a la selección cuando se ponga fin a la irrepetible generación de los 80.

En este Eurobasket en el que Pau Gasol debe ser una vez más el faro que ilumine a España, la responsabilidad no sólo recaerá sin embargo en las estrellas con jerarquía, sino también en los secundarios e inexpertos, que deberán asumir una mayor responsabilidad y aceptar con humildad sus respectivos papeles para permitir a la selección continuar en un podio continental del que no se baja desde 2007. Con la lección del fracaso del Mundial de España 2014 con Orenga en el banquillo (batacazo ante Francia en cuartos) y también de los errores de la primera fase en los Juegos de Río 2016, donde se perdió la oportunidad de jugar una tercera final olímpica consecutiva contra Estados Unidos, la selección de Scariolo afronta otro campeonato en el que, con un inicio cómodo (Montenegro, República Checa, Rumanía, Croacia y Hungría), precisa no repetir la senda del sufrimiento a la que se ha acostumbrado.

Aunque esta selección -ahora necesariamente más versátil y exigida sin Llull- haya demostrado en tantas ocasiones que parece disfrutar ante la agonía y se crece cuando está con la soga al cuello, en el Europeo que se decidirá en Estambul (con los cruces a partir del 9 de septiembre y la final el 17) la primera batalla a ganar es el liderato del grupo. En octavos esperará ya un rival de cuidado: Serbia, Turquía, Rusia o Letonia.

Un paso al frente

Pese a las lesiones, la más dolorosa la de la principal referencia exterior, también insustituible en capacidad defensiva y emocional (Sergio Llull) y a las renuncias, España se presenta en este Europeo como campeona y gran favorita al título, por delante de Serbia, sin Teodosic; Francia, sin Tony Parker ni Nicolas Batum; y Lituania, sin Jankunas ni Domantas Sabonis. Los menos habituales tendrán minutos desde el primer partido (mañana, contra Montenegro, 16:45 h. Cuatro). Mientras alguno está obligado a dar un paso al frente (Abrines, por ejemplo), otros ya con cierto peso serán más importantes (Willy Hernangómez y Vives; aparte de San Emeterio, ya una pieza clave) y los novatos (Juancho, Sastre y Oriola) tendrán la ocasión de exhibir tanto hambre como los campeones de siempre. Si en el juego interior la selección presume con Pau y Marc de la mejor pareja de pívots de Europa, en la dirección dispone con Ricky y el 'Chacho' de dos bases fiables que deben aprovechar su experiencia. Las dudas pueden estar en el perímetro.

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