Milosavljevic y una gran Serbia se citan con Eslovenia en la final del Eurobasket (79-87)

 Micic y Milosavljevic celebran el triunfo.
Micic y Milosavljevic celebran el triunfo. / REUTERS

El jugador del Unicaja anotó 7 puntos en la victoria del equipo balcánico ante Rusia y peleará por el oro

SUR Málaga

El Unicaja tendrá un jugador en la final del Campeonato de Europa de baloncesto que mañana domingo se disputará en Estambul. Dragan Milosavljevic peleará por el oro después de que Serbia se impusiese a Rusia por 79-87 con siete puntos y 2 rebotes del Unicaja que jugó 23 minutos. El protagonismo de Milosavljevic en la rotación del conjunto serbio ha ido creciendo a medida que avanzaba el campeonato y ayer fue de los jugadores del equipo serbio que más tiempo estuvo en la pista.

Serbia, que dominó durante los cuarenta minutos en el marcador, también necesitó de una gran actuación de Bogdan Bogdanovic (24 puntos y 5 de ellos en los últimos momentos del partido) para vencer a Rusia por 79-87 y decidir que jugará la final ante Eslovenia. Tomó las riendas del partido desde el primer minuto de juego y con velocidad en ataque y una buena defensa sobre el cerebro del equipo ruso, Aleksei Shved.

Dominio desde el comienzo

Al final del primer cuarto, el 20-25 no hizo justicia a las sensaciones de ambos equipos sobre la pista. Los serbios dieron la sensación de dominar en todas las facetas y de que abrir brecha en el marcador era sólo cuestión de tiempo. Así ocurrió en el segundo cuarto cuando en cuatro minutos endosaron un parcial de 3-12. Al descanso se llegó con un 34-48 ya claro.

Tras el paso por vestuarios, Rusia comprendió que si seguía jugando igual tendría el partido perdido y comenzó a arriesgar, sobre todo en ataque. Elevó la velocidad y las circulaciones de balón y después de 3,15 minutos consiguió echar el aliento en el cogote a los serbios. Serbia tiró de manual de juego en esos momentos, volvió a correr, a dominar el rebote y ha hacer penetraciones en la pintura rival, después de largas y rápidas jugadas. Bogdanovic, Lucic y Jovic ganaban el 90 por ciento de sus duelos individuales y la presencia de Marjanovic bajo los aros fue un auténtico suplicio para Rusia, tanto en defensa como en ataque.

El inicio del último periodo fue de nuevo positivo para los rusos, que se acercaron hasta un 65-69 (min.32), con Shved ya en los 24 puntos en esos momentos. Bogdanovic, que siempre aparece cuando su equipo lo necesita, asumió la responsabilidad, y con la entrada de Marjanovic, Serbia volvió a dominar. Cuando más caliente estaba el partido, a dos minutos para el final, surgió de nuevo Bogdanovic para sentenciar con un triple y cinco puntos seguidos y decidir que Serbia jugara la final con Eslovenia.

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