Granger acapara las miradas

Granger acapara las miradas

El exjugador del Unicaja regresa a Málaga como líder del Baskonia después de un verano de rumores sobre su fichaje

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

Han pasado tres temporadas, pero nadie en Málaga olvida a Jayson Granger. El base regresa mañana (18.30 horas) al Palacio de los Deportes enrolado en las filas del Baskonia para medirse al Unicaja y reencontrarse con una afición que lo idolatró mientras estuvo en la ciudad. Pese a los rumores del pasado verano, la realidad es que el club cajista nunca barajó la posibilidad de recuperar al uruguayo.

Pero el buen recuerdo que dejó en Málaga y las necesidades del club de fichar un base de gran nivel y, a ser posible que fuese cupo, hacían de Granger el jugador perfecto. Todo cuadraba menos su caché.

Las dos buenas temporadas en Málaga del ahora jugador del Baskonia lo convirtieron en un jugador valorado en el mercado. Fuerte, con capacidad de dirigir y anotar; un refuerzo de lujo. En el Efes firmó un contrato de un millón de euros y en junio de este año, antes de que acabase la temporada en la Liga ACB, el Baskonia le puso sobre la mesa un contrato espectacular por tres temporadas que le mejoraba lo que cobraba en el equipo de Estambul. Una barbaridd. Aquella oferta fue la comidilla de la concentración del Unicaja en Madrid mientras disputaba el 'play-off' de la Liga ante el Real Madrid.

Aunque el jugador quería apurar sus opciones de encontrar un hueco en la NBA, ya entonces estaba claro que su destino sería Vitoria. Las informaciones sobre un posible interés del Unicaja ya no tenían sentido, tal y como el propio Granger explicó a SUR en una entrevista el 21 de junio. "Personalmente no he hablado con nadie. Tampoco nadie del Unicaja ha contactado conmigo o mi agente. No es algo que me preocupe ahora mucho porque estoy centrado en intentar encontrar mi oportunidad en Estados Unidos o volver a España. Pero el verano es largo y ya me sentaré para ver qué es lo mejor para mí". Y así fue. Nadie del Unicaja lo llamó.

Pero el club malagueño tenía sus derechos en España y cuando el Baskonia quiso hacer efectivo el fichaje, tuvo que negociar con la entidad cajista. El acuerdo fue rápido y el conjunto vasco pagó algo más de 150.000 euros, que no está mal por un hombre que no entraba en los planes del Unicaja.

Y después de un verano en el que Granger sólo visitó Málaga de vacaciones para ver a los numerosos amigos que tiene en la ciudad, mañana lo hace por segunda vez en un equipo rival. Será un partido especial para el uruguayo y también para los aficionados, porque ha sido un jugador que ha dejado huella en Málaga. El público del Carpena tiene buena memoria y seguro que le da una calurosa 'bienvenida', aunque ahora sea el líder del Baskonia. Y cuidado, porque la última vez que jugó en el Palacio con el Efes anotó 22 puntos.

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