España juega para el récord de Pau Gasol

El líder de la selección se convierte en máximo anotador de los Europeos en el trámite previo a Estambul, ya sin el lesionado Abrines

AMADOR GÓMEZ MADRID.

«No voy a por récords, sino a por campeonatos», proclamaba Pau Gasol hace una semana antes del debut de España en el Eurobasket y de alcanzar los 200 partidos como internacional con la absoluta. El caso es que en el trámite ante Hungría en el cierre de la primera fase el mejor jugador español de todos los tiempos se convirtió, como se esperaba, en el máximo anotador de la historia de los Europeos, superando al base francés Tony Parker, para firmar otro hito a lo largo de una impresionante carrera que, a sus 37 años, aún no tiene fecha de caducidad.

64 HUNGRÍA

87 ESPAÑA

Hungría
Wittmann (5), Perl (9), Vojvoda (10), Allen (5) y Keller (3) -quinteto inicial-. Rujak (3), Toth (7), Ferencz (17), Karahodzic y Eilingsfeld (5).
España
Rubio (6), Navarro (3), San Emeterio (5), Pau Gasol (20) y Marc Gasol (10) -quinteto inicial-. Rodríguez (15), Willy Hernangómez (15), Sastre (2), Vives, Oriola (3) y Juancho Hernangómez (8).
Parciales
10-22, 19-19, 17-19 y 18-27.
Árbitros
Maestre (Francia), Zashchuk (Ucrania) y Krejic (Eslovenia).
Cancha
Partido correspondiente a la quinta y última jornada del grupo C del Eurobasket 2017, disputado en el Polyvalent Hall de Cluj-Napoca. 3.180 espectadores.

Las plusmarcas individuales no son el principal objetivo del mayor de los Gasol, sino los títulos colectivos y, una vez conseguida una nueva gesta, va también camino de conquistar su séptima medalla continental con España, la gran favorita a revalidar el oro en Estambul. Estaba Pau Gasol a sólo 14 puntos de batir el registro de Parker y le bastaron ocho minutos al pívot de la selección española y de los Spurs para cumplir el reto y demostrar, una vez más, que no hay límites para él y puede hacer realidad todo lo que se propone.

Jugó España para la plusmarca de su líder en el inicio del intrascendente partido contra la débil Hungría y, para dar aún más realce al momento, Pau Gasol se erigió en el máximo encestador de la competición gracias a un triple. «Mi deporte es de equipo y sin el sacrificio de mis compañeros las cosas no salen bien. En cada partido me buscan y confían en mí. Estoy contento por estar aún jugando bien, ayudando a este equipo y agradecido, sobre todo, a mis compañeros, a los técnicos y a mi familia, y con ganas de hacerlo lo mejor posible en el campeonato y con el objetivo de ganar un Europeo más», comentó el pívot catalán, sin dar mayor importancia a su plusmarca histórica.

A cinco minutos del descanso Pau, aunque dudó para lanzar desde el exterior, puso la rúbrica con su triple para establecer un 18-33 que confirmaba muy pronto la superioridad de España sobre un rival que, a pesar de la ausencia de su gran estrella, Adam Hanga, reservado a causa de un tirón en el glúteo, quiso plantear batalla a la campeona de Europa, pero fue incapaz de dar algo de emoción por el alto nivel de España en el último cuarto. Precisamente, Hungría sorprendió en ese período final y consiguió acercarse a sólo cinco puntos (55-60) por el acierto de su lanzamiento exterior, cuando Pau Gasol, al igual que la gran mayoría de titulares, ya descansaba después de haber estado en pista 20 minutos, con 20 puntos, ocho rebotes y 23 de valoración.

Lo que provocó Hungría al acercarse tanto en el marcador fue una gran reacción de España, que al mando de Sergio Rodríguez (15 puntos y siete asistencias), y con la aportación de otro secundario de lujo como es Willy Hernangómez, dio otro golpe sobre la mesa para apretar de nuevo los dientes en defensa y exhibir una vez más, aparte de su conocido talento, capacidad de sacrificio coral. Aunque fue un triunfo sin brillantez, sí fue contundente, labrado al principio con los titulares y su defensa (sólo 10 puntos en contra en el primer parcial), y al final, con la segunda unidad.

«Contra la espada y la pared»

Con el billete para el cruce de octavos del domingo asegurado después de tres exhibiciones, y de solventar también con éxito su partido más duro y exigente contra Croacia, el récord de Pau era el principal aliciente, pero la clausura de la primera fase en Cluj sirvió a Sergio Scariolo para dosificar a las grandes figuras y seguir rotando. También para seguir con las pruebas y continuar dando oportunidad a los no habituales para que todos se sientan importantes. Todos, excepto Álex Abrines, que mientras se perdía su cuarto partido consecutivo a causa de una misteriosa lesión sufrida en el estreno, era puesto por los Thunder de Oklahoma «contra la espada y la pared», como lamentó Pau Gasol, y fue presionado a abandonar la selección y el Eurobasket. «Sabíamos que Oklahoma, como cualquier equipo de la NBA, cuando hay más riesgo de lo normal intenta agarrarse para que su jugador no juegue con su selección. Médicamente hay mucho gris en el estado de Álex. Es una lástima, pero los que estemos, como siempre, vamos a dar el máximo», prometió Pau.

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