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El malagueño Enrique Cortés se pule en EE UU

Cortés, a la derecha, junto a algunos de sus compañeros.
Cortés, a la derecha, junto a algunos de sus compañeros. / SUR
  • El malagueño, pieza clave en la Universidad de North Metropolitan de la NCAA 2

«Es un ‘negro blanco’. Un escolta que salta como un alero o un pívot capaz de jugar también dentro. Rápido de piernas y casi no comete errores». Así definía hace dos años el entonces entrenador del equipo júnior del Unicaja, Leandro Ruiz, a Enrique Cortés en un reportaje para SUR. La mejor generación que ha tenido la cantera de Los Guindos en la última década acababa de lograr el subcampeonato en el Torneo de Hospitalet. En ese equipo jugaban Francis Alonso, Domantas Sabonis, Viny Okouo, Alberto Jiménez, Kenan Karahodzic, Romaric Belemene y Cristian Uta, entre otros.

La mayoría de ellos ya no están en el Unicaja, que mantiene cedidos a los tres últimos, y sólo Okouo está en la primera plantilla, algo que se hizo para evitar también su fuga a otro equipo. La calidad de aquella generación del 97 se confirmó con el subcampeonato de España, el meteórico ascenso de Domantas Sabonis hasta acabar en los Thunder de Oklahoma de la NBA o las grandes expectativas que ha generado Francis Alonso, que juega en la Universidad de Greesnboro (NCAA) y que el pasado verano fue el artífice del oro europeo de la selección sub-20. En Estados Unidos también se forja otro producto de la cantera del Unicaja y de aquella generación, Enrique Cortes, que este año ha dado un salto de calidad y se ha convertido en un jugador clave para los Roadrunners, el equipo de la Universidad Metropolitana de Denver, en la que tiene una beca garantizada por cuatro años.

El pasado fin de semana, Cortés firmó su mejor partido desde que juega en la Segunda División de la NCAA. El malagueño se fue hasta los 20 puntos, 7 rebotes, 3 asistencias y 4 robos en la victoria de su equipo ante los Bears Bloomfield College por 79-73. Cortés se mostró feliz por la victoria y por haber ayudado a su equipo a conseguir el segundo triunfo consecutivo.

Son días felices para Cortés, que empezó jugando al fútbol pero que luego se cambió al baloncesto porque así lo hizo su hermano mayor. Después de una temporada completa en Estados Unidos, está aclimatado al estilo de vida, pero la primera campaña no fue fácil. «Como es lógico, los primeros meses fueron bastante duros. Estás lejos de casa, echas de menos a la familia y el tema del inglés me cuesta mucho», explicaba en una entrevista que concedía a una televisión del campus, ahora sí en un perfecto inglés.

Ser jugador de baloncesto es su sueño, pero si no alcanza la élite, volverá a España con una carrera universitaria acabada y una experiencia inolvidable. Resulta llamativo que Cortés cuente entre sus compañeros con otro español, Álvaro Reyes, de Palencia y que está en su temporada de novato. Al otro lado del Atlántico está jugando también Andrés Aguado, otro con pasado en las categorías inferiores del Unicaja y que milita en los Cuesta Cougars de la NJCAA (National Junior College Athletic Association).