Diario Sur

Amistoso

El Madrid exhibe orgullo ante los Thunder

Llull celebra una canasta.
Llull celebra una canasta. / EFE
  • Llull forzó la prórroga con otro triple imposible y los blancos culminaron la gesta después de ir perdiendo por 22 puntos en el segundo cuarto

El Real Madrid, que hace nueve años ganó por primera vez a un equipo de la NBA, los Raptors de Toronto, se llevó este lunes su segunda victoria en ocho partidos ante un representante de la liga norteamericana, en este caso los Thunder de Oklahoma (142-137), rematados en el último segundo del tiempo reglamentario por Sergio Llull. En un momento muy poco propicio para competir contra los poderosos Thunder, aunque ya no tengan a Kevin Durant ni a Serge Ibaka, el Madrid que el jueves se enfrentará al Valencia en la Liga Endesa en un choque bastante más importante, exhibió orgullo para triunfar y culminó la gesta contra el equipo liderado por Russell Westbrook después de ir perdiendo por 22 puntos en el segundo cuarto.

Sergio Llull, que cerró con un triple tres de los cuatro parciales, forzó la prórroga en el último segundo del partido con uno de sus lanzamientos exteriores imposibles. El jugador balear que renunció a la NBA porque él insiste en que para él no es tan importante el dinero como disfrutar y ganar títulos con el Real Madrid, volvió a resultar letal desde la larga distancia y otorgó un triunfo histórico a los blancos, aunque se tratase de un partido de exhibición. Porque los blancos, en gran parte gracia a Llull, llevan el gen ganador en su sangre, no entienden de amistosos y, mucho menos de hincar la rodilla mientras haya esperanza.

El Real Madrid que despliega juego ofensivo (el partido acabó con 126-126) culminó su remontada en el último parcial y estuvo muy cerca de cumplir un sueño que parecía imposible al descanso (50-65). Sin embargo, no pudieron los blancos certificar el triunfo, porque en la prórroga se impuso el físico y el talento de Oklahoma. Con Arvydas Sabonis a pie de pista y con su hijo Domantas por primera vez con la camiseta de los Thunder, el Real Madrid se ganó con su sacrificio defensivo y su espíritu de remontada una merecida ovación por parte de sus aficionados al término de un choque en el que Westbrook y el astro lituano atrayeron en principio todas las miradas.

Aparte de los dedicados al equipo de Pablo Laso, los mayores aplausos fueron también para el mítico pívot lituano, homenajeado junto a otras leyendas de la NBA durante un primer cuarto en el que comenzó a abrirse muy pronto una gran brecha. Y más, si en Oklahoma, aunque sea en el estreno de pretemporada, se refuerza la competencia entre jugadores que quieren ganarse el puesto, y en el Madrid, todavía también falto de rodaje, se tiene también en la cabeza, tres días después de su debut liguero, el inmediato partido en la Fonteta. Sin embargo, este Real Madrid es supercompetitivo y nunca se da por vencido.

Entre los nuevos de los Thunder también destacó Álex Abrines, pitado por la mayoría de aficionados que se dieron cita en el Palacio de los Deportes para intentar disfrutar, en principio en un ambiente excesivamente frío, de una exhibición de pretemporada. En un choque que no se quiso perder el seleccionador español, Sergio Scariolo, el espectáculo lo puso Oklahoma al contraataque, pero con cuatro tiempos de 12 minutos, la lógica falta de intensidad en demasiadas fases, y tantos parones por faltas, el encuentro se fue diluyendo, hasta su sorprendente reacción en el tercer parcial y el comienzo del cuarto período que engrandeció el Real Madrid. Lo intentó con defensa y con garra el Madrid, y nunca fue demasiado tarde, pese a que el equipo de Pablo Laso había quedado lastrado por sus numerosas pérdidas (15 al descanso, frente a las siete del rival) y por su tiro exterior que tantísimo éxito le ha dado (5 de 14 en el primer tiempo, con 18 de 34 en el tiempo reglamentario).

De la mano de Llull

En la inauguración del NBA Global Games de 2016 que el miércoles vivirá su segundo capítulo en Barcelona, también con los Thunder contra los azulgrana, Oklahoma llegó a alcanzar una máxima diferencia de 22 (28-50) al filo del descanso y se encendió la alarma en el Madrid, llevado siempre de la mano del incansable y espectacular Sergio Llull. Aparte de los triples del base-escolta balear, el carácter de Andrés Nocioni permitió al Madrid no quedar definitivamente descolgado.También quiso poner su magia el jovencísimo Luka Doncic, llamado en un futuro inmediato a los primeros puestos del ‘draft’ de la NBA, donde ha caído una lluvia de millones con el nuevo contrato televisivo y esta temporada el baloncesto español ha establecido un récord, con 10 jugadores.

En un Real Madrid con acento muy nacional, aunque Sergio Rodríguez ya no está, además de Sergio Llull, protagonista con sus triples sobre la bocina, el otro gran artífice de la remontada fue Trey Thompkins. Con sus 16 puntos en el tercer período y reforzado por la defensa de los de Laso, Thompkins devolvió la vida a los blancos. Westbrook, sin embargo, se había quedado solo en ataque, únicamente acompañado de Enes Kanter en ese primer parcial ganado por el Real Madrid (37-30). En el segundo que llevó a la prórroga el Madrid se impuso por 39-31.

Oklahoma se relajó y el Madrid comenzó a ver que el sueño era posible, porque el tercer cuarto se cerró con sólo ocho desventaja (87-95) y tan escaso margen daría alas a los blancos, hasta acercarse a sólo dos (109-111). Pero aún quedaba muchísimo tiempo. Nada menos que cinco minutos para el final. Sin embargo, Rudy Fernández protagonizó la ansiada remontada con un triple poco después (112-111) e hizo estallar el Palacio en los mejores momentos del partido. Con el Madrid lanzado y Oklahoma muy tocado, Llull dio a los americanos la puntilla cuando ya casi celebraban su victoria.