Diario Sur

Remontada de rebote y con polémica

Cristiano Ronaldo trata de superar la entrada del malagueño Alexis. :: reuters
Cristiano Ronaldo trata de superar la entrada del malagueño Alexis. :: reuters
  • Con un triplete de Cristiano y un penalti muy dudoso, el Alavés sufre un injusto castigo ante el líder

En uno de sus peores partidos desde que Zinedine Zidane está en el banquillo, y en otro más, y ya van nueve sin Casemiro, en el que su equipo no se quedó con la portería a cero, el Real Madrid sólo pudo remontar de rebote ante el Alavés en Mendizorroza. Con una falta de Bale que seguramente pegó en la cabeza de Deyverson pero que el árbitro vio en el brazo del delantero brasileño para señalar un polémico penalti que abrió las puertas de la obligada reacción blanca, y con un disparo que dio en la pierna de Feddal tras un zapatazo de Cristiano Ronaldo, artífice junto a Keylor Navas de una triste victoria a la que el líder no hizo méritos. Precisamente, en tan mal encuentro de los blancos, en esta ocasión no con los canteranos que arrollaron y brillaron ante la Cultural en la Copa, sino con los titulares disponibles, fue en el que Cristiano se reencontró con el gol, y lo hizo con un triplete propiciado en principio por un decisión arbitral muy cuestionada y por un lanzamiento desviado por un rival para sorprender a un portero que tuvo muchísimo menos trabajo y sobresaltos que el costarricense del Real Madrid.

Rompió Cristiano su pésima racha y frenó así su ansiedad, ante un rival que sufrió un injusto castigo ante sus aficionados, que explotaron con el «¡Así, así, así gana el Madrid!» cuando Sánchez Martínez se lanzó a señalar una pena máxima muy dudosa que dio lugar a que se denunciasen de nuevo públicamente, como hizo Alexis Ruano, los manidos favores a los grandes. En caso de tantísimas dudas en una acción de tal calibre, el colegiado pudiera haber optado por no perjudicar al débil, pero interpretó que era mano y provocó la lógica indignación en Mendizorroza, donde el árbitro se vio superado y el Alavés acabó sin su entrenador ni su ayudante, ambos expulsados, y con la sensación de que se le había hurtado, como mínimo, un punto, porque los dos últimos goles llegaron ya con los locales fuera del partido y en los últimos seis minutos. Cuando el Alavés ya estaba entregado y el Madrid buscaba destrozar de forma definitiva a la contra.

Cristiano vuelve a fallar

Hubo un segundo penalti a favor del Madrid en la recta final y en ese caso sí pareció más evidente que el controvertido que dio lugar al 1-1, por un agarrón a Cristiano que falló el crack portugués, quien no pudo cerrar entonces, en el minuto 78, un duelo en el que el Alavés fue muy superior durante un primer tiempo en el que Theo Hernández, cedido por el Atlético, sacó en la autopista izquierda los colores a Danilo y a sus compañeros en una defensa blanca que tembló en cada ataque local. Quien puso la sentencia fue el sustituto del inoperante Benzema, Morata, que sigue llamando a la puerta de la titularidad, tras un genial pase en largo de Marcelo que convirtió en gol el delantero madrileño. Con el Alavés ya desquiciado y Mendizorroza y los jugadores blanquiazules maldiciendo los beneficios al Madrid, que continúa sin generar fútbol y sin contener cuando no están Modric y Casemiro. Como ya es muy habitual, concediendo demasiadas llegadas al contrario.

Así ocurrió durante una magnífica primera mitad del Alavés en la que, frente a un apático Madrid, los de Pellegrino, con tres centrales y dos carrileros (Theo y Kiko Femenía) disfrazados de puñales, dieron un buen repaso a los de Zidane. Sin embargo, el conjunto vitoriano sólo pudo convertir un gol de Deyverson tras una pérdida del desarbolado Danilo y un error de Keylor Navas, que enmendaría después con creces ese fallo frente a un delantero que abrió el marcador libre de marcaje. Porque en ese inicio de partido los blancos renunciaron a defender, y se vieron dominados por un valiente Alavés que intentó jugar y jugó, mientras el líder confiaba en su calidad y en su pegada para llevarse los tres puntos. Una vez más, el Real Madrid estuvo muy gris con su juego y dio demasiadas facilidades, pero volvió a exhibir eficacia a falta de fútbol y de control, hasta que apretó los dientes en la segunda parte. Es una película ya en muchísimas ocasiones vista que casi siempre le sale bien al Madrid, aunque la goleada frente al Alavés fue muy engañosa y ante adversarios de mayor entidad y con más pegada arriba, en esta línea es de prever que los blancos sufrirán más de un disgusto en los momentos decisivos de la temporada.