Crítica de teatro

ZENIT DE CALIDAD

ÓSCAR ROMERO

La programación del 35 Festival de Teatro de Málaga viene ofreciendo, hasta ahora, un excelente balance del nivel de calidad, tanto en el terreno literario como en las puestas en escena ofrecidas. También se han ofrecido grandes interpretaciones y más o menos acertadas direcciones escénicas, que el público está corroborando con masivas asistencias a la mayoría de los espectáculos. No sabemos lo que nos deparará el tramo final hasta el próximo día diez de febrero. 'Shakespeare en Berlín', la obra escrita, dirigida e interpretada por Chema Cardeña, un habitual en los escenarios malagueños, ofrece, en el Teatro Echegaray, una conjunción de calidades artísticas difíciles de superar. Tanto la sugestiva ambientación visual del espacio escénico, junto al vestuario y las caracterizaciones de los personajes, así como el audiovisual, recrean a la perfección la turbulenta época sociopolítica de Alemania entre los años 1933 a 1947 y los míseros comportamientos entre amigos y parientes que el nazismo sembró en la inmensa mayoría de una sociedad que cerró ojos y oídos ante una criminal realidad y, todo ello, a costa de vender a sus amigos, para conseguir míseros ascensos profesionales. Capítulo de honor en este montaje merecen las interpretaciones de Iria Márquez, una bella actriz que ilumina el escenario con su sola presencia y sobrecoge al público con su impresionante creación del personaje de Elsa, la trepadora cineasta que, como nueva Eva del infierno nazi, ofrece a Martin, su marido. Tanto Chema Cardeña en el personaje de Leo, como Juan Carlos Garés en el del Marido, son dos excelentes actores que ofrecen, junto a Iria Márquez, hora y media de subyugante gran teatro. Lleno absoluto y gran ovación de un público puesto en pie.

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