Aquel verano de la niña que hizo reír a Antonio Banderas

Estefi Martínez recuerda cómo Antonio Banderas «se partía de risa» cuando le preguntó quién era él antes de hacerse esta foto. / SUR

De pequeña Pedrita Parker iba por las mesas del bar de sus padres para charlar con los clientes, un día se topó con un actor famoso... pero ella no tenía ni idea de quién era

Antonio Javier López
ANTONIO JAVIER LÓPEZ

‘Si me escribes por trabajo, mejor llámame o ponme un mail’. El estado en el perfil de WhatsApp de Estefi Martínez da cuenta del ritmo diario marcado por una ilustradora con su propio estudio donde trabajan seis personas, varios encargos a la vista... un primer hijo de apenas unos meses. Pero aunque la agenda se aprieta por momentos, nada de eso hace mella en el sentido del humor de Martínez (1984), Pedrita Parker para el mundo de la ilustración.

A la hora de escoger su verano favorito, la joven ilustradora no se detiene en sus años en Estados Unidos o en algún viaje lejano. Se queda con aquella sobremesa en la que Antonio Banderas se partió de risa con ella en el restaurante que regentaban sus padres en el cruce de Chilches.

Porque Pedrita Parker era por entonces «la hija de Pepe ‘El Gallego’ y Encarnita los del Chaco». En modo abreviado, «la hija del Gallego». Sus padres regentaban El Gran Chaco, un restaurante especializado en carnes. Claro que ella tenía otros planes en verano: «Me pegaba todo el día en la piscina y sólo iba al bar a por patatas onduladas al jamón y coca-colas. En una de esas paradas me encontré con una mesa muy grande de gente almorzando. Conocía a varios porque eran mis vecinos de la urbanización y uno de ellos era mi profesor de guitarra.».

Pedrita Parker es el nombre artístico de Estefi Martínez (1984), la joven ilustradora y escritora malagueña que ha dado a la imprenta tres libros basados en el buen rollo: ‘Tómatelo con karma’, ‘Esa cosa (extraña) llamada amor’ y el más reciente ‘No eres tú, soy yo, que me he dado cuenta de que eres lo peor’.

Y entonces llegó el momento que a la escritora y dibujante malagueña se le ha quedado grabado en la memoria: «Mi madre no paraba de decirme: ‘Pregúntale a Marianela si pueden hacerte una foto con su primo’. Y yo le preguntaba por qué. Como mi madre siempre me mandaba a hacer algo, creía que mi madre me mandaba porque él quería hacerse una foto conmigo. Por eso fui medio enfurruñada y cuando le pregunté a Marianela fue como haciéndole un favor. El momentazo vino cuando me puse al lado del primo de Marianela. Entonces me preguntó: ‘¿Cómo te llamas?’. Y voy yo y le suelto: ‘Yo me llamo Estefanía, ¿y tú?’. Recuerdo que se partía de la risa. Al final me dijo que se llamaba Antonio. ‘Pues encantada de conocerte, Antonio’, le respondí yo en plan diva. ¿Nos hacemos la foto?». Antonio era Antonio Banderas.

De vuelta a Hollywood

«Yo tendría siete u ocho años, como mucho. Yo lo no conocía, pero la verdad es que ya era bastante famoso. De hecho, me acuerdo que comentó que se iba al rodaje de una película que iba a llamarse ‘Entrevista con el vampiro’ y a mí me pareció todo fenomenal. Se partía de risa conmigo...», rememora la autora de los libros ‘Tómatelo con karma’, ‘Esa cosa (extraña)llamada amor’ y el más reciente ‘No eres tú, soy yo, que me he dado cuenta de que eres lo peor’.

Pedrita Parker. / SUR

«Me acuerdo perfectamente –sigue la ilustradora malagueña– de Antonio Banderas descojonándose de risa y yo pensando ‘Pero este, ¿de qué se ríe? Encima que estoy aquí sin poder irme de vuelta a la piscina a seguir bañándome porque se quiere hacer una foto conmigo...’. Lo recuerdo súper majo, dejó de comer y estuvo un rato hablando conmigo, más cariñoso...».

«El momentazo fue cuando me puse a su lado y le dije: ‘¿Tú cómo te llamas?’»

Pero, ¿qué hacía Antonio Banderas en un bar de Chilches? «Sus primos eran vecinos nuestros, Germán era pintor y su hermano Fernando fue mi profesor de guitarra durante muchísimos años. Sus padres eran muy amigos de mis padres de toda la vida», responde Martínez, que junto a su equipo está dando los últimos retoques a la Agenda de 2018, uno de los productos estrella de su factoría creativa.

Una pasión por contar historias y por dibujarlas que hunde sus raíces, justo, en aquel restaurante familiar junto a la playa de Chilches, que tiempo después, los padres de Estefi Martínez trasladaron a Torre del Mar. «Como siempre he tenido la misma poca vergüenza, cuando era pequeña hablaba y me sentaba con los clientes de todas la mesas. Ahora que he echado un poco más de vergüenza con la edad me da apurillo cuando me para alguien por la calle que conoce a mis padres y me dice ‘Tú de chicas venías a la mesa, te sentabas y empezabas a contarme lo que habías hecho, nos enseñabas tus dibujos y nos pedías que te hiciéramos dibujos’. Estaba todo el día dando por saco a los clientes», comenta Martínez entre risas.

Sin vacaciones este año

Y el apego de la autora malagueña por aquel recorte del mapa ha hecho que Pedrita Parker y su equipo instalen su estudio en Benajarafe. «Vacaciones este año por supuesto no tenemos», avanza sin rastro de melancolía. «Acaba de salir el tercer libro y estamos muy contentos porque la nueva editorial nos está tratando fenomenal y hemos ido a firmar a la Feria del Libro de Madrid por primera vez. Hemos diseñado las agendas de este año que están a punto de llegar a las librerías... Y el enano, claro», esboza sobre su primer hijo, que va camino de cumplir tres meses.

Y por lo que cuenta su madre, «el enano» también apunta maneras: «Tiene menos vergüenza...». ¿A quién habrá salido?

Fotos

Vídeos