Ventura sienta cátedra en Ronda

Diego Ventura, dejando su sello, ayer, en Ronda. :: sur/
Diego Ventura, dejando su sello, ayer, en Ronda. :: sur

El hispano-luso sale a hombros tras cortar un rabo junto a Andy Cartagena en un festejo marcado por la mansedumbre del ganado

ANTONIO M. ROMERO MÁLAGA.

Diego Ventura dejó patente en Ronda por qué es actualmente el número uno del rejoneo con una actuación global de gran altura donde sentó cátedra de su tauromaquia a caballo. Salió a hombros por la puerta grande Pedro Romero tras cortar tres orejas y un rabo. Le acompañó Andy Cartagena, que logró dos trofeos en una actuación de entrega, mientras que Rui Fernandes se fue de vacío de una tarde marcada por la mansedumbre del ganado.

Ventura formó un auténtico lío en el último de la tarde y de la feria rondeña, al que recibió con 'Campiña'. Ya en banderillas levantó al público de los asientos con una actuación vibrante a lomos de 'Sueño', donde sobresalieron los muletazos con la grupa por los adentros, con 'Nazarí' y el temple a dos pistas, con Dólar, con quien puso un par a dos manos quitándole las riendas al caballo, y con el carrusel de banderillas cortas al violín con 'Remate'. Dejó un rejonazo que tiró al burel sin puntilla. Los tendidos se poblaron de pañuelos y el palco sacó los tres pañuelos a la vez, concediendo los máximos trofeos.

FERIA DE RONDA

uLugar
Real Maestranza de Caballería de Ronda.
uGanadería
Se lidiaron seis toros de Canas Vigouroux reglamentariamente despuntados para rejones, bien presentados, mansos, parados y nobles; el más manejable el tercero; el cuarto fue pitado en el arrastre.
uRejoneadores
Rui Fernandes (chaquetilla goyesca malva con pasamanería blanca): ovación y silencio tras aviso; Andy Cartagena (chaquetilla goyesca malva con pasamanería blanca): ovación tras levísima petición y dos orejas; Diego Ventura (chaquetilla catafalco con bordados en oro): oreja con petición de la segunda y dos orejas y rabo.
uIncidencias
XXXVI Corrida Rondeña de Rejones.Tres cuartos de entrada en tarde soleada y calurosa. Presidió Luis Candelas, que estuvo correcto.

Por inválido

En el primero de su lote, el hispano-luso cuajó otra gran actuación. Salió con 'Lambrusco' para colocar un único rejón de castigo. En banderillas 'Nazarí' templó la embestida del burel a dos pistas y Ventura colocó rehiletes dejándose llegar mucho al burel, destacando especialmente los espectaculares cites. La actuación fue creciendo en intensidad con 'Lío' poniendo banderillas al quiebro en las distancias cortas y 'Remate' en el carrusel de cortas. Dejó un pinchazo antes de cobrar un rejonazo contrario.

El segundo toro de la tarde fue devuelto por inválido. Ante la ausencia de cabestros en la plaza, el animal fue matado en el ruedo por uno de los auxiliadores de Andy Cartagena. Fue sustituido por un burel de la misma ganadería, con cuajo y atacado de kilos, condición que, junto a su mansedumbre y el hecho de que el rejoneador le pusiera dos rejones de castigo, contribuyeron a que se parase. En banderillas Cartagena intentó poner la emoción que le faltaba al burel, pero su labor fue muy irregular. Dejó un pinchazo antes de cobrar un rejonazo contrario.

El quinto del festejo tuvo el mismo comportamiento que sus hermanos en cuanto a mansedumbre y a refugiarse en las tablas. En banderillas Cartagena lo puso todo con una actuación entregada en la que destacó un par a dos manos a lomos de 'Pintas'. Mató de un rejonazo trasero y cortó dos orejas.

Con oficio pero sin toro

Abrió cartel Rui Fernandes que se encontró con un primer toro que salió con brío, pero que se agotó cuando recibió un único rejón de castigo contrario. El rejoneador portugués intentó el lucimiento en banderillas con una actuación sobria y con oficio pero carente de emoción por la condición de un burel muy aplomado y metido en tablas. Dejó un rejonazo contrario y trasero y necesitó dos golpes de descabello. Fue ovacionado por el bonancible público rondeño.

El segundo de su lote fue aún de peor condición. Un manso de libre que de salida rehuyó la pelea y se metió en las tablas, lo que obligó a Rui Fernandes y a sus auxiliadores a emplearse a fondo a lo largo de toda la lidia. Con mucho esfuerzo, le puso dos rejones de castigo traseros que el toro acusó sobremanera aplomándose aún más. Fue un burel muy protestado por el respetable. Dada las condiciones del animal, el rejoneador portugués, al que se le vio sobrepasado por las circunstancias y sin recursos para afrontar las complicaciones del animal, abrevió en banderillas: dos rehiletes y dos rosas. Para matar dejó dos pinchazos y ocho descabellos.

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