El último 'churchill', a la venta

Arriba, Churchill pintando, y abajo el cuadro a la venta. /EC
Arriba, Churchill pintando, y abajo el cuadro a la venta. / EC

Sotheby's subasta la obra que puso fin a la actividad artística del político británico, que pintó casi 550 cuadros

IÑAKI ESTEBAN MADRID.

Personaje poliédrico que iba de lo frívolo a lo solemne con gran agilidad, Winston Churchill resolvió a los cuarenta años, cuando ya había empezado la Primera Guerra Mundial, que debía buscar alguna distracción que le desagraviara de los pesares de la política. Y la encontró rápido. Un día empezó a juguetear con una caja escolar de acuarelas y al siguiente compró unos óleos y pintó su primer cuadro con este material. Usaba pinceles muy finos, hasta que la mujer de su amigo John Lavery, célebre pintor irlandés, le recomendó los gruesas y el trazo suelto. Era más rápido y quedaba mejor.

Sin apenas técnica pero con mucha devoción, Churchill llegó a pintar casi 550 cuadros. El último de ellos, de 1962 y con el título de 'The Goldfish Pool At Chartwell' (la carpa en el lago de Chartwell), sale a la venta el 20 de noviembre en Sotheby's de Londres. El precio estimado de venta está entre los 60.000 y los 90.000 euros; poco si se considera que otro lienzo con el mismo tema pero de mayor tamaño, que perteneció a su hija, se vendió por dos millones en 2014.

Ni sangre ni sudor ni lágrimas: lo que Churchill, el hombre que se negó a aliarse con los nazis como querían muchos del Partido Conservador al que él pertenecía, buscaba en la pintura justamente lo contrario, paz y disfrute. Que pintara por lo general en su querida casa de Kent, como se aprecia en la obra a subasta, reforzaba esos deseos.

Se lo regaló a su guardaespaldas, un sargento que también era artista

Plan de batalla pictórica

Se la regaló a su guardaespaldas, el sargento Edmund Murray, un par de años antes de que el carismático líder de los aliados en la Segunda Guerra Mundial muriese en 1965. Murray estuvo a su lado desde 1950 hasta su muerte. Había servido en la Legión Extranjera y en la Policía Metropolitana de Londres, pero Churchill no le contrató por su currículum.

«Me enterado de que pinta al óleo», le dijo el primer ministro en la entrevista. Así era y de hecho Murray había presentado su obra a los concursos de la Royal Academy of Arts, que la había rechazado.

En todo caso, Churchill consideraba los cuadros del sargento muy superiores a los suyos. Fue su ayudante en todo, también en cuestiones artísticas y en múltiples funciones, desde transportarle las pinturas a tomar fotos de referencia y a aconsejarle un golpe más de pincel en determinadas áreas del cuadro.

Según la experta de Sotheby's al cargo de esta venta, Frances Christie, Churchill comparaba la planificación de un cuadro, con sus equilibrios de colores y elementos, con el diseño de una estrategia bélica o política. Ganador del Nobel de Literatura en 1953 -un premio por lo menos tan discutido como el de Bob Dylan-, nunca vendió sus obras. Las regalaba a sus amigos, familiares, colaboradores y mandatarios extranjeros que iban a visitarle.

Ahora sin embargo cada cuadro suyo pasa por la casa de subastas. Además de 'The Goldfish Pool At Chartwell', se subastará en la misma velada 'Paisaje con dos árboles', cuadro muy luminoso inspirado en el sur de Francia, con una estimación entre los 110.000 y los 170.000 euros. Se la regaló a Maud Elgie, ama de llaves y niñera de sus dos hijos mayores entre 1919y 1921. Ya entonces mostraba con sus cuadros lo que solía recomendar a los aficionados que empezaban a pintar y que él aplicó a otros aspectos de la vida: audacia.

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