'Tocados' por el 1-O

Susanna Griso y la alcaldesa de Calella tuvieron una tensa discusión en directo, en 'Espejo público'.

Iker Jiménez y Risto, pasto de las críticas; Griso, entre lágrimas; Ferreras, con escolta; salivazos a una periodista de TV3... la tensión 'catalana' irrumpe en TV

MIGUEL ÁNGEL ALFONSO

La televisión es, a su manera, un reflejo de la sociedad y estos días la nuestra atraviesa momentos tensos a cuenta del asunto catalán. Famosos que toman partido por una determinada causa y periodistas que informan con el micrófono de una cadena nacional o catalana han recibido amenazas e insultos. Bajo este clima, varios humoristas y presentadores como Berto Romero, Andreu Buenafuente o Pablo Motos se han puesto serios para dar un paso adelante y llamar al diálogo en monólogos que han sido muy aplaudidos.

Sin embargo, hay personas que hacen oídos sordos a esos llamamientos. El martes por la noche Antonio García Ferreras, presentador de 'Al rojo vivo' en La Sexta, tuvo que salir escoltado por la Guardia Urbana de Barcelona del Parlament de Cataluña, donde estaba informando en directo de la situación, debido a que un grupo de jóvenes no dejaban de increparle a él y a su equipo. «Han sido 25 minutos desagradables, no encontrábamos la manera de salir. Un centenar de jóvenes comenzaron a seguirnos, a insultarnos, a amenazarnos de muerte, y a arrojarnos cerveza», se lamentaba el periodista ayer en la radio.

Otros de sus compañeros vivieron escenas similares días antes. El pasado lunes, José Yélamo, reportero de 'Más vale tarde', tuvo que pedir ayuda al exdiputado de la CUP David Fernández, que se encontraba cerca, para que mediara entre él y un grupo de personas que le estaban impidiendo realizar una conexión. Mientras que Anna Cuesta, también de La Sexta, era escoltada ese mismo día por los Mossos cuando informaba desde Calella, uno de los municipios donde se alojaban los agentes de la Policía Nacional desplazados a Cataluña. En el otro lado de la moneda, ayer mismo, la corresponsal en Madrid de la autonómica catalana TV3, Marta Viladot, denunciaba que le habían escupido mientras realizaba una cobertura desde la Audiencia Nacional.

«No hay derecho»

Susanna Griso, desde su plató de 'Espejo público', Antena 3, protagonizó una acalorada discusión con la alcaldesa de Calella, Montserrat Candini. Entre lágrimas, la presentadora zanjaba la conversación con la frase: «No hay derecho a que los políticos nos hagan esto. Apelo a su responsabilidad».

Esta particular guerra ha llegado a las redes sociales, donde Iker Jiménez, presentador de 'Cuarto Milenio' en Cuatro, ha sido muy criticado por mandar un «abrazo grande» en Twitter a la Guardia Civil y la Policía Nacional. «Vaya fantasma estás hecho», le dijo un tuitero que le censuró que no se acordara de los catalanes «apaleados». En la misma red, los humoristas catalanes David Guapo ('Tu cara me suena', 'All you need is love') y Toni Moog se enzarzaron porque el primero de ellos no había suspendido un espectáculo programado en Barcelona el día del referéndum. «Mi condición de artista me obliga a actuar», explicaba Guapo en un tuit. «¿Tu condición de rata dirás, no?», le respondió Moog, que sí había cancelado su actuación.

Risto Mejide, ligado a Mediaset, también protagonizó un momento de tensión ayer con un taxista madrileño. Durante la carrera, el presentador pidió al conductor que quitara la emisora de radio que llevaba puesta. Ante la negativa de este empezó a grabar y difundir en internet la matrícula y la licencia del coche. Mejide se disculpó tras recibir una avalancha de críticas: «No lo tendría que haber hecho, las cosas no se solucionan así».

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