Un podio cinéfilo

La familia Simpson./
La familia Simpson.
Las series de mi vida

El director Santi Amodeo nos revela sus series indelebles, marcadas por cuestiones personales

MIGUEL ÁNGEL OESTE

No habla demasiado bien del cine español que un director con la personalidad de Santi Amodeo solo haya dirigido cuatro películas. Las películas de este cineasta sevillano están marcadas por un estilo propio, reconocible, que logra mostrar un juego visual cargado de metáforas y lecturas que no se parecen a ninguna. Las absorciones anglosajonas (no solo cinematográficas, también musicales) se despliegan de una forma novedosa y poco convencional en sus historias. Además es un cineasta al que le gusta asumir desafíos, algo importante para cualquier creador. Persona de trato fácil, entusiasta de su oficio, que transmite con energía arrolladora, Santi Amodeo nos revela sus series indelebles, marcadas por cuestiones personales. Aquí están.

‘Poldark’ (BBC, 1975-1977)

«Esta serie coincidió con la compra de nuestra primera tele en color. Y aunque no es esa la razón por la que la traigo aquí fue sin duda la razón por la que soporté el único capítulo que vi. Porque si aguanté esa historia pegajosa, agobiante y llena de maldad fue solo por no perderme el milagro de unos colores nunca vistos en mi casa. El resultado es que ‘Poldark’ está en lo más alto del podio de mis series indelebles. Porque a pesar de que casi no recuerdo nada de la historia, solo un par de situaciones folletinescas y una escena de sexo –imagino que no demasiado explícito– me dejó profundamente marcado de una forma que nunca otra serie lo ha hecho. Yo tendría 8 ó 9 años. Y supongo que una cabeza demasiado blandita. Todavía me produce repulsión».

‘Los Simpsons’ (FOX, desde 1989)

«Entre mi madre y yo conseguimos grabar en VHS casi todos los capítulos de las cinco o seis primeras temporadas. No hay mucho que añadir a lo que se ha contado ya de esta serie sin parangón. Álex Catalán –mi dire de foto– y yo solemos citarnos frases de los Simpsons. Nuestra favorita: ‘Con tu talento, y mi talento para explotar tu talento…’. Ni Spinoza».

‘Los Soprano’ (HBO, 1999-2007)

«Llevo años, muchos, escuchando que ‘últimamente las series son mejores que las películas’. Siempre pensaba que o bien los que lo decían no veían las pelis que yo veía o bien yo no veía las series que ellos veían. Hasta que me topé con ‘Los Soprano’. Llegué muy tarde a ella, bastante después de que todo el mundo se deshiciera en elogios con las aventuras y desventuras de esa familia magnética, cabrona y contradictoria. Desde entonces puedo decir que sí, que ‘Los Soprano’ lleva más cine dentro que la mayoría de las pelis que he visto en los últimos años… E infinitamente más que casi todas las demás series».

‘The Wire’ (HBO, 2002-2009)

«Ocurre que solo me he lanzado a ver una serie cuando las alabanzas alcanzaban tal ruido que me era imposible ignorarlo. A esta llegué diez años después de su estreno. Disfruté muchísimo hasta el punto de que la segunda temporada me la tragué de una vez, en un improvisado maratón que acabó de madrugada y que me dejó noqueado y extasiado. No recuerdo muchas veces que me haya ocurrido algo así. Adoro su realismo, su verdad; un tono nunca conseguido en una serie y menos en una policiaca».

‘Goliath’ (Amazon Studios, 2016)

«Diría que es la máxima expresión de lo que debería ser la ventaja de una serie sobre una película: la posibilidad de desarrollar con mimo a los personajes. Siempre he sentido cierto rechazo por las historias de juicios, pero el personaje de Billy Bob Thornton en ‘Goliath’ está cosido de una forma tan magistral que no puedo evitar tragarme capítulo tras capítulo. La trama me da un poco igual; lo que me embelesa es la construcción de un Billy McBride al que a ratos amo, a ratos odio, a ratos compadezco…».

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