«Obama es fan de mi personaje»

Damian Lewis es el multimillonario macho alfa de 'Billions', la serie que retrata con toda su crudeza la corrupción en la política y las finanzas. /
Damian Lewis es el multimillonario macho alfa de 'Billions', la serie que retrata con toda su crudeza la corrupción en la política y las finanzas.

Damian Lewis es el tiburón financiero de 'Billions' (Movistar Series), que encara su tercera temporada. El actor se inspira en Gary Cooper y Steve McQueen

MARÍA ESTÉVEZ

Damian Lewis (Londres, 47 años) mantiene un pulso con Paul Giamatti en la serie 'Billions' (esta noche 22.30, en Movistar Series). Sus personajes, dos machos alfa en ebullición dentro del mundo de la política y las finanzas, se han convertido en una representación de la nueva realidad de la Casa Blanca. En 'Billions', Damian interpreta a Bobby Axelrod, un billonario hecho a sí mismo que desprecia a los millonarios de cuna y prefiere asociarse con los criminales de su barrio. Un Robin Hood de Wall Street dispuesto a hacer siempre su santa voluntad, hasta que aparece su antagonista, el fiscal del distrito, Chuck Rhoades (Paul Giamatti) para decirle eso de 'hasta aquí has llegado'.

En la vida real, Lewis es un hombre con pedigrí familiar dentro del mundo de las finanzas británicas, que evitó seguir los pasos de su padre y su hermano para convertirse en actor. Tras abandonar Inglaterra y trasladarse a Nueva York triunfó primero dando vida a Brody en 'Homeland' y ahora vuelve a saborear el éxito gracias a 'Billions', que tiene a Barack Obama como fan declarado de la serie. El actor disfruta representando a Bobby Aselrold, un personaje que en la tercera temporada de la serie deberá dar cuentas de sus crímenes.

- ¿Cuál fue su reacción ante el encarcelamiento de Bobby al final de la segunda temporada?

- Me encantó ver a Bobby caer porque voy a disfrutar su experiencia de volver a subir. Será un proceso arduo y complicado que ocurrirá durante el desarrollo de la tercera temporada. A Bobby lo hemos visto cometer actos criminales para conseguir lo que quiere y eso tiene consecuencias.

- ¿Bobby continuará luchando para ganarse el respeto de la comunidad financiera?

- Hay algo de Robin Hood en Bobby. Es un tipo de clase trabajadora, de esos hombres que se denominan en América de cuello azul, un tipo de la calle que ganó mucho dinero. Él es el avatar del sueño americano. Sin embargo, la sociedad no le acepta. En Nueva York hay un sistema de clases al que no pertenece. Por lo tanto, siempre tiene la sensación de ser el niño travieso tratando de comprar su entrada.

- No suele compartir escenas con Paul Giamatti. ¿Cómo es su relación?

- Pues nos entendemos a la perfección. Entre nosotros siempre surge ese clímax que necesitan los personajes antagónicos. Para ellos cada enfrentamiento es como subir a un ring.

- ¿Es cierto que Barack Obama es un gran admirador de la serie?

-Parece que lo es. Lo vi en una Cena de Corresponsales de la Casa Blanca y estuve conversando con él. Era fan de 'Homeland', así que creo que le gusta mi trabajo (bromea) Le dije: 'Señor presidente, me han dicho que ahora ve 'Billions' y está disfrutando del espectáculo», y me respondió: Sí, mucho. Solo hay un problema. Los gerentes de los fondos no suelen ser tan fantásticos como Bobby'. Descubrí que es fan de mi personaje y eso me agrada.

Exceso de frivolidad

- ¿Estamos ante la mejor temporada de 'Billions'?

- Yo creo que sí. Desde luego es la más inteligente. Los guionistas no se apresuran con la trama, saben coser cada hilo de la madeja. Creo que es una serie de suspense que examina el mundo del poder y explora lo que está sucediendo en el mundo real que nos rodea en este momento. Tenemos un multimillonario en la Casa Blanca, la política y las finanzas están más fusionadas que nunca y a la ficción le cuesta imaginar la realidad.

- ¿Qué actores le inspiran a la hora de crear sus personajes?

- Steve McQueen y Gary Cooper son mis ídolos porque brindan una intensidad y, al mismo tiempo, una frialdad a sus personajes que es simplemente brillante.

- ¿Qué es lo que más disfruta de su carrera como actor?

-No me fascina la frivolidad que hay en mi profesión. Los actores no estamos descubriendo un nuevo medicamento, sino haciendo una serie de televisión. El nuestro es un trabajo como otro cualquiera. Yo vengo de una familia curiosa, diferente, ruidosa, con mucha confianza en nosotros mismos, por eso decidí, a los 16 años, formar mi propia compañía de teatro.

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