Noemí Galera: «No queremos encontrar otro Bisbal»

Noemí Galera dice que se queda muchas noches a dormir en la academia, que se ha convertido en su segundo hogar./TVE
Noemí Galera dice que se queda muchas noches a dormir en la academia, que se ha convertido en su segundo hogar. / TVE

Dirige la academiade ‘OT’, el ‘talent show’ que ha regresado 16 años después a TVE. «Cuando me lo propusieron me quedé muerta», confiesa

MIGUEL ÁNGEL ALFONSOMálaga

Después de nueve ediciones buscando el talento en las voces de los aspirantes en los ‘castings’, Noemí Galera (Barelona, 1967) ha ascendido a directora de la academia de ‘Operación Triunfo’ (esta noche, a partir de las 22.30 horas) en el regreso del programa a TVE dieciséis años después de su estreno. El principal reto que tienen por delante junto a su equipo de profesores es formar a cantantes que vuelvan a enamorar a los espectadores. «Los protagonistas tienen que ser los chicos, no nosotros».

– Después de tantas ediciones al pie del cañón ahora es toda una directora.

– Es un reto muy grande, una gran responsabilidad. He estado en este programa desde el principio y lo conozco muy bien, pero el puesto de directora te deja más expuesta aunque tengo la ventaja de tener un equipazo, a Manu Guix de mano derecha, con el que me entiendo muy bien. No creo que me den mucho trabajo; estoy siendo más ama de llaves que otra cosa.

– ¿Cómo es su día a día?

– Me levanto a las seis y media de la mañana, levanto a mis niños y los llevo al cole. Luego me vengo a la academia y estoy hasta que terminan las clases, a las ocho de la tarde. Los días de gala me quedo a dormir porque acabamos muy tarde y lo martes tenemos repaso de gala a las doce. Yo tengo una edad para la ojera así que esto se ha convertido en mi segunda casa, para mí y para todo el equipo. La ventaja es que solo son tres meses y cuando nos demos cuenta ya nos estaremos comiendo las uvas.

– ¿Qué le pide al resto de profesores?

– Que los protagonistas tienen que ser los chicos, no nosotros. Esa fue la única cosa que les pedí en la primera reunión que mantuve con los profesores. Nosotros estamos para ayudarles en su camino y su aprendizaje, no queremos ser los que demos titulares, quiero que el público conozca los nombres de los concursantes.

– ¿Son irrepetibles Bisbal o Chenoa?

– Sí, no hay iguales, ni queremos encontrarlos. La juventud de 2001 no tiene nada que ver con la de ahora, ni siquiera tú o yo somos los mismos de entonces. Aunque yo me prefiero más ahora que hace 16 años ¡eh! (risas). No se pueden hacer comparaciones ni hace falta encontrar otro Bisbal u otra Rosa, ellos ya existen. Quiero encontrar gente que enamore al público, en una época que se consume la música y la televisión de otra manera.

«Me pone la carne de gallina»

– ¿Qué queda de la Noemí de hace 16 años?

– Queda poco, si acaso el entusiasmo por este formato, que me fascina. Es el único programa que consigue ponerme la carne de gallina solo con escuchar la sintonía, que hace que vaya al trabajo y no me importe estar las horas que haga falta.

– ¿Le sientan bien las comparaciones con Nina?

– ¡Yo me encomiendo a santa Nina y a san Ángel Llácer para que me iluminen en este camino! Son amigos míos, les quiero muchísimo y ojalá se me pegue algo de su talento. Si me comparan con ellos, bueno, ni soy cantante ni actriz. Creo que Tinet (Rubira, el productor) me eligió a mí para tener algo diferente. Espero hacerlo tan bien como ellos.

– ¿Qué pensó cuando se lo ofrecieron?

– Me quedé muerta. Lo primero que hice fue llamar a mi marido, porque tenemos dos niños y sé el tiempo que me iba a quitar esto. No me costó aceptarlo.

–¿Cómo está viendo a los concursantes?

– Las voces y la manera de cantar que tienen son diferentes a la que había años atrás. Tienen muchas ganas y talento, además recuerdo que en las primeras galas de ‘OT’ en 2001 había pocos concursantes que supieran pronunciar en inglés, ahora eso ha cambiado. El profesor de inglés está teniendo menos trabajo. Son totalmente distintos y me sabe mal cuando los comparan con los de otras ediciones, ten en cuenta que tenían tres o cuatro años cuando se emitió el formato por primera vez.

– ¿Cómo le gustaría que fuera recordada esta edición?

– Como la que recuperó la esencia de ‘OT’. Me gustaría ayudar a triunfar a estos jóvenes.

– Se habla mucho de lo pequeño que es el dormitorio de los concursantes.

– Para qué quieren un cuarto más grande, que se rocen (risas), ¡es broma eh! La intención es que se centren solo en dormir... además a las dos semanas empieza a irse gente, con lo que tendrán más espacio. Ellos saben que van a estar tres meses rodeados de gente y de cámaras.

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