«Los magos somos muy 'frikis'»

«Los magos somos muy 'frikis'»

Antonio Díaz, El Mago Pop, vuelve a DMAX para pasar 48 horas con Chenoa, Antonio Orozco y Joaquín Reyes, entre otros. «Hacer un espectáculo en teatro es más sencillo que en la tele», asegura

MIGUEL ÁNGEL ALFONSO

Dos días muy mágicos. Ese es el plan que Antonio Díaz (Badia del Vallés, Barcelona, 1986), más conocido como El Mago Pop, tiene reservado a famosos como Raúl Arévalo, Chenoa, Joaquín Reyes y David Broncano, entre otros, en la nueva temporada de '48 horas con', que regresa a DMAX mañana (a partir de las 22.00 horas). El reto vuelve a ser intentar sorprenderlos, sobre todo porque, en sus propias palabras, «este ha sido el programa más complicado que he hecho».

- Siempre va a por 'el más difícil todavía'.

- Sí, absolutamente. Este programa ha sido el más complicado que he hecho, porque en las primeras temporadas tiraba por juegos que llevaba muchos años haciendo, pero cuando se te acaban, el desafío es hacer cosas nuevas y con personajes nuevos. La primera vez que haces juegos a un músico es sencillo, pero cuando ya has estado con cuatro más la cosa se complica.

- ¿Por qué ha elegido a estos famosos?

- Siempre hacemos una lista de los que nos apetecían que vinieran. La clave es cómo nos los imaginamos reaccionando a la magia. A veces acertamos, otras no.

- ¿Y qué invitado le ha sorprendido más?

- Antonio Orozco, en el programa que grabamos con él descubrimos que reacciona a la magia como si fuera un niño. Para este tipo de formatos, este tipo de reacciones son fantásticas.

- ¿Chenoa ha sido la más dura?

- ¡Qué va! Chenoa ha sido genial. Al principio era más escéptica, pero poco a poco fue entrando en el juego y se acabó volcando. Nos pasó con ella algo parecido al programa que rodamos con Joaquín Reyes, que es un personaje extremadamente divertido. Creo que me lo pasé yo mejor que él.

- ¿Le pidió consejo Chenoa para hacer desaparecer a alguien?

(Carcajadas) No me metas en berenjenales.

- ¿Los magos se ven como 'frikis' ellos mismos?

- Si vas a una tienda de ropa y ves a un tío delante de un espejo haciendo cosas raras con las manos, no es que esté loco, es que seguramente sea un mago. Creo que somos muy 'frikis'; ten en cuenta que con la edad que tenemos algunos seguimos jugando horas y horas con una varita. Me gusta decir que, gracias a David Copperfield, hemos dejado de ser 'frikis' para convertirnos en estrellas de rock.

La cuarta pared

- ¿Se siente más cómodo en la tele que en el escenario?

- Para mí hacer un espectáculo en teatro es más sencillo, en el sentido de que es algo que he estado haciendo toda mi vida. La gente te ve en directo y desconfía menos, al contrario que en la tele, donde el público puede llegar a pensar que hay algún truco o efecto de vídeo. Hay cierta impotencia porque me curro las dos cosas igual, sobre todo para romper la cuarta pared del televisor.

- ¿Cómo trabaja con su equipo de magos?

- Me gusta mucho partir de una lluvia de ideas; es divertido porque los magos que trabajan con nosotros tienen un gran conocimiento técnico. También me apasiona rescatar clásicos, encontrar juegos que aparecen en libros escritos hace doscientos años. A veces hemos encontrado joyas maravillosas.

- ¿Se le resiste algún truco?

- Es que somos muy pesados. Cuando un juego es especialmente difícil me gusta persistir; desde pequeño nunca me ha gustado rendirme. Mis padres debieron de pensar que 'el niño nos ha salido raro, pero le queremos igual'.

- ¿Podría conseguir que Rajoy y Puigdemont se entiendan?

- De momento no me han llamado... A mí me encantaría que la gente hablara y se entendiera, y que todo esto pase pronto, que es demasiado intenso.

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