‘Top of the Lake’: La fuerza de las mujeres

La serie ‘Top of the Lake’ narra la investigación por la desaparición de una niña de 12 años embarazada. /Sur
La serie ‘Top of the Lake’ narra la investigación por la desaparición de una niña de 12 años embarazada. / Sur
Sur en Serie

La serie de Jane Campion aborda temas de género incómodos con personajes femeninos fuertes y vulnerables

MIGUEL A. OESTE

Uno. No es casual que en los últimos años las series de televisión se presenten en festivales de cine. La ambición estética y argumental de algunas series resultan más atractivas y complejas que las que pueden verse en muchas de las películas que se estrenan en la gran pantalla. La postura de la ficción serial a la hora de horadar la realidad (nuestro presente) sacando temas poco transitados por la incomodidad que plantean es otro de los motivos a tener en cuenta. Viene esto al caso porque las dos temporadas de ‘Top of the Lake’ de Jane Campion y Gerard Lee tuvieron su carta de presentación en certámenes cinematográficos. La primera en el Festival de Sundance y luego en el de Berlín, y la segunda, que tiene el subtítulo de ‘China Girl’, en el Festival de Cannes.

Dos. Tampoco es casual que sea en las teleseries donde encontramos claramente un cambio en los roles de los personajes adscritos a géneros cinematográficos tradicionalmente masculinos, como el género negro o negrocriminal o policial, en el que los protagonistas suelen ser varones, mientras que la mujer era la femme fatal o la compañera del protagonista. La ficción televisiva está cambiando esto. En realidad, ya lo ha cambiado. En ‘Happy Valley’ la protagonista es una agente de policía, Catherine Cawood (Sarah Lancashire); en ‘The Killing’ lo es la detective Sarah Linden (Mireille Enos); en la tercera de ‘Fargo’, la policía Gloria Burgle (Carrie Coon)…, en ‘Top of the Lake’, la detective Robin Griffin (Elisabeth Moss), e incluso en la segunda temporada, ‘Top of the Lake: China Girl’, la compañera de la detective es otra policía, Miranda (Gwendoline Christie), que se sale de lo formulario. Todos son personajes femeninos complejos. Mujeres cuyas vidas íntimas y laborales no están separadas, sino que se conectan, resisten y luchan en una sociedad masculina, violenta, misógina, donde las mujeres siguen estando en una situación más desprotegida frente al hombre. Representan, cada una en estilos interpretativos distintos de gran expresividad y contrates morales, un canon diferente sobre lo establecido, más femenino, por supuesto, que viene a cuestionar los modelos de siempre.

La serie transita los márgenes del negrocriminal con situaciones poco o nada frecuentes en el género

Tres. Si en ‘Top of the Lake’ (2013) se habla de la violación de una menor de 12 años que además está embarazada en una comunidad cerrada que funciona según las reglas del cacique como en una ciudad del Oeste, y en ‘Top of the Lake: China Girl’ (2017) se aborda la cuestión de los vientres del alquiler y su conexión con la prostitución en la ciudad de Sídney, en realidad, en ambas temporadas, lo que subyace es la exploración de la mujer, de la familia, no entendida ya en los términos tradicionales: no, nada en estas temporadas resulta convencional, y de la condición de la mujer en una sociedad que la acosa laboral y sexualmente desde muchos prismas y ángulos realmente perversos por consentidos desde posiciones de poder. Pues bien, Campion los hace explotar. Coloca al espectador en el lado difícil que históricamente viene soportando la mujer. En ‘Top of the Lake’: China Girl’, Adrian (Clayton Jacobson), el jefe de la detective Robin, un tipo afable, casado, con algún secreto, cuestiona a la detective sobre si lo que le sucedió con el antiguo jefe, Al Parker (David Wenham), en la primera temporada, se trata realmente de una agresión sexual. Cuestión que se resolverá en esta temporada. Algo semejante sucede en ‘Liar’, donde la protagonista es violada después de ser drogada por un respetado cirujano. Otro caso podría ser ‘The Handmaid’s Tale’, donde también hay una especie de heroísmo netamente femenino en esas violaciones bajo el amparo institucional. Incluso la ficción española empieza a asumir este trasvase de roles en ‘La casa de papel’, con una importante presencia femenina en la policía que lleva el caso del secuestro de la fábrica de billetes. Una mujer víctima de malos tratos por parte del marido, también policía de la científica. Lo sórdido y oscuro del tema, además de las agresiones físicas y psicológicas que provocan en la mujer, es la corriente posterior, cuando se hace público: lidiar con el daño no ya solo en la dimensión propia, también en la ajena.

David Wenham y Elisabeth Moss, en la serie.
David Wenham y Elisabeth Moss, en la serie. / Parisa Taghizadeh

Cuatro. A pesar de que las dos temporadas de ‘Top of the Lake’ presentan una trama policial de ecos noir, a Jane Campion no le interesan las claves del género más allá del anclaje y la estructura de la historia. De hecho, Campion y Lee transitan los márgenes del negrocriminal desarrollando situaciones poco o nada frecuentes en este tipo de historias. La serie está plagada de momentos que en nada se asemeja al género que la contiene. Como advertía Enric Albero en ‘En Plan Serie’ a propósito de ‘China Girl’, la serie “lo fía todo a un pluscuamperfecto diseño de personajes, a sus derivas y contradicciones psicológicas, centradas, en su mayor parte, en las consecuencias de la maternidad”. Elemento ya presente en la anterior. En este sentido, lo de menos es si el desarrollo policial y de suspense está más o menos elaborado en ‘China Girl’, tiene más o menos giros como es norma en el género, aquí estamos frente a otra cosa y el objetivo de los creadores es claramente otro. La narración está marcada por las sensaciones de Robin, no por la trama, elemento que se da en ambas temporadas. Es cierto que la primera resulta más potente visualmente y quizá sea más redonda en conjunto, pero esta segunda contribuye a la compresión de aquel mundo caótico, hostil, violento, en el que el personaje de Robin sufrió una agresión sexual siendo una adolescente y la inevitable decisión que eso le generó. Y lo hace con inhibición y autocrítica. No disimula la preocupación por el dolor y sufrimiento de esta mujer compleja (junto con las demás) vinculados al sexo u otras causas. Así, en esa disección que hace Campion y Lee de las relaciones entre hombres y mujeres en una sociedad históricamente machista que no ha dejado de serlo, ya no hay posibilidad para la verdad, solo para la sangre y los huesos que son lo único que no mienten ni tienen miedo, pues por su parte, los hombres, más primitivos en sus comportamientos, sienten miedo de la mujer.

Cinco. En ese salto por los aires que retratan los creadores de la familia normal y feliz emerge la pregunta de si es posible o estamos ante una impostura más. Sin duda hay un intento de los personajes de ser normales o pretender ser normales (sea lo que sea lo que signifique eso ya), pero las distintas acciones, así como sus detonantes, se lo impiden. Ya sea del silbido del lago de una naturaleza inquietante y bella en los primeros siete episodios, o del rugido del océano en un ambiente urbano más impersonal en los siguientes seis. El tono acompasado de la serie avanza en consonancia a la introspección de los personajes. Una indagación que devora a Robin y a las otras mujeres en los desgarros emocionales provocados por las relaciones con los hombres. Una naturaleza arraigada igual que el peor de los males donde la mujer es humillada constantemente. De esta forma, lo femenino y lo feminista de la propuesta de Campion y Lee se adueñan de un género masculino para enfrentarlo a las conductas que históricamente la mujer ha soportado frente al hombre por ser, precisamente, mujer. El hombre ni el amor son refugio de nada para la mujer en una relación desigual, opresiva, infectada, que olvida el respeto y la honestidad. Esto es lo que plasma ‘Top of the Lake’ con una textura áspera y poética, analizando el trasfondo y sus consecuencias y haciéndose fuerte en aquello que no se hace visible. La misma que las mujeres vienen demostrando día a día desde tiempo inmemorial en una sociedad que continúa atentando contra ellas. De esto (y otras más) hablan las temporadas de ‘Top of the Lake’.

Fotos

Vídeos