GENTE ESPANTOSA

ROSA BELMONTE

La televisión pone en circulación a gente espantosa para que el espectador disfrute odiándola. El lunes estaba en Telecinco la patulea de 'Gran Hermano Revolution'. 100 personas, que aquello parecía la foto de Sgt. Pepper's. El colorido era el mismo. En Cuatro, una nueva versión de 'Ven a cenar conmigo' (aunque se estrenara por la noche, va en tira diaria a las 20.30). Cada semana, cinco personas intentan ser el mejor anfitrión. La tanda inicial incluye una 'cleaner manager'. «¿Y eso qué es?». «La de la limpieza». Parecía La Junca de 'Áida' y su mayor habilidad era poner de los nervios a una cursi con estudios que parece Miriam de la Sierra y que va a alertas ovni. La Junca, con una parmigiana delante, dijo que aquello tenía un fallo: «Un poquito pan». Como Torrente con la china. Hay otro que dice cosas como esta: «Mariah Carey es parte de mí, la llevo dentro». La anfitriona es una italiana que les dio de cenar crema solar (una crema con lechuga) y tiramisummer. Los otros no estaban para juegos de palabras. Sólo para ponerla verde, sobre todo ellas. La conclusión con este tipo de programas siempre es la misma: ¿De dónde sacan a esa gente?

Menos mal que, una vez acabada la insoportable absurdidad de Cárdenas, volvió 'El Ministerio del Tiempo'. Es difícil colar en un capítulo tantas reivindicaciones sin que parezca un mitin, pero en 'El Ministerio...' lo hacen con naturalidad. «La historia también son los que yacen en las cunetas sin que nadie se acuerde de ellos» (Lucía). O «En las series españolas no salimos ni amarillos ni negros. Y si salimos es de ilegales y de mafiosos» (una chica asiática interpretada por Songa Park).

En el capítulo de vuelta, que hizo un buen 10,5%, tenían que salvar 'Viridiana'. Que la película pasara la censura y llegara a Cannes. La peripecia es muy conocida, pero ver a Carlos Areces de censor haciendo guiños a José Luis López Vázquez y a Pepe Isbert (lo de vestirse de esquimal para un concurso) es siempre una alegría. 'El Ministerio del Tiempo' pone en circulación a gente espantosa (el censor Areces) que acabamos adorando.

Fotos

Vídeos