«La aventura no es el saber, sino su búsqueda»

El equipo del programa festeja con cava y tartas el aniversario. /RC
El equipo del programa festeja con cava y tartas el aniversario. / RC

'La aventura del saber', el magacine de divulgación más longevo de nuestro país, cumple 25 años desde su estreno en La 2.«Intentamos que no sea un ladrillo»

MIGUEL ÁNGEL ALFONSO

Después de más de 4.000 emisiones y 25 años en antena, el principal quebradero de cabeza de un programa de televisión sería no repetir contenidos. Sin embargo, eso no es problema cuando la ciencia y la cultura entran en juego. Es el caso de 'La aventura del saber', el magacine de divulgación que emite La 2 (de lunes a jueves, a partir de las 10.00 horas) y que la semana pasada cumplió un cuarto de siglo. Desde su estreno, el 13 de octubre de 1992, los científicos han logrado descifrar el genoma humano, han hallado agua en Marte o descubierto un homínido que habitó nuestro planeta hace 4,4 millones de años, el más antiguo hasta la fecha. Así que, mientras el conocimiento avance, tendrán historias para rato.

«Más que el saber mismo, la aventura emocionante es su búsqueda. Las certezas no son propias de la naturaleza humana, hay que ir tanteando siempre. Por eso un tema que tratamos en 1997 puede haber cambiado a día de hoy, con novedades que se superponen. Lo fundamental es el método de búsqueda, el método científico», explica a este periódico Salvador Valdés, director y presentador del programa, que comparte funciones con María José García, de baja por maternidad estas últimas semanas.

El formato nació como fruto de un convenio entre TVE y el Ministerio de Educación, cuya cartera ocupaba entonces Alfredo Pérez Rubalcaba, aunque la idea original pertenece a Federico Mayor Zaragoza, ministro una década antes. El objetivo era y sigue siendo elaborar reportajes sobre temas de interés educativo, con contenidos que abarcan naturaleza, asuntos sociales, ciencia y tecnología y humanidades.

«Intentamos que no sea un ladrillo. Lo que ocurre es que cuando un espectador ve la tele se deja llevar por la actualidad y nosotros traemos temas que no necesariamente tienen que ver con la vida cotidiana; por ejemplo, yacimientos arqueológicos. Así que tratamos de buscar el ángulo de visión que acerque estas investigaciones a la cotidianidad», añade Valdés, que asegura que una de las principales preocupaciones de su equipo es encontrar un lenguaje ni demasiado técnico ni pobre. «El glosario que se usa en la ciencia hay que trasladarlo con precisión a la lengua cotidiana -argumenta-. Eso lo hacemos siempre con la ayuda y la buena voluntad de las personas a las que entrevistamos».

Internet como aliado

Con un horario de emisión en plena franja lectiva, otra de sus cuitas era la imposibilidad de llegar a la comunidad docente. Eso lo han logrado solventar a lo largo de los años gracias a otro avance tecnológico: internet. «Lo bueno de la manera de ver la televisión que tienen hoy la mayor parte de los jóvenes y muchos profesionales es que ya no dependes de la programación de la cadena. Nosotros vamos a las diez de la mañana y a esa hora nos ven jubilados, personas mayores o que trabajan por la tarde. Desde que el programa se sube a la red, conseguimos que el mundo docente, que tenía dificultades para verlo, lo pueda seguir a través de internet. Para nosotros ha supuesto un antes y un después», asegura el director.

Y aunque no se consideran un 'oasis cultural' en la parrilla televisiva actual, «entendemos perfectamente que en la televisión tiene que haber de todo». Lo cierto es que por su plató han desfilado a lo largo de estos años varios premios Nobel, escritores de la talla de Jorge Luis Borges y reputados historiadores. Una aventura destinada a espectadores «que quieren ampliar su visión general del mundo».

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