Diario Sur

OTRO REENCUENTRO MÁS

Tengo la sensación de que nos estamos reencontrando (televisivamente hablando) por encima de nuestras posibilidades. Desde que 'Operación Triunfo' levantó la veda, todo lo que es susceptible de reencontrar se reencuentra. Los últimos que se han hallado entre sí han sido los protagonistas de 'Un paso adelante', reconvertidos ahora en cocineros e imitadores de cantantes. Se vieron en 'El Hormiguero', donde Pablo Motos les preguntó por las relaciones sexuales que se habían establecido entre ellos. El tema es recurrente a raíz de que una actriz de 'Física y Química' citase las orgías que supuestamente montaban. Desde entonces cada vez que se habla del rodaje de una serie sólo pensamos en Sodoma y Gomorra. Veremos si cuando se haga el reencuentro de 'Verano Azul' también les preguntan a Bea, Pancho y Desi por las cuestiones de alcoba en Nerja.

A esta ritmo no tardará en surgir una reunión de Piraña y compañía. Y de 'Colegio Mayor', 'Turno de Oficio' y 'Médico de Familia'. El caso es tirar de revival, porque nada se estila más en este país que calcar los éxitos ajenos hasta llevar al espectador al hartazgo. Si uno hace una serie juvenil, le salen mil copias. Si triunfa un concurso musical, la competencia lo clona. Si a unos se les ocurre meter a famosos en la piscina, el resto le sigue a la zaga.

Lo de los reencuentros ha sido un género muy trillado en las cadenas americanas, que salvo ocasiones puntuales no se había explotado debidamente en nuestra tele. Desde que a los de 'OT' les salió tan bien no hay un día en que no encendamos la tele y no nos topemos con uno. Los próximos anunciados son los de la primera edición de 'Gran Hermano' y el de Marta Sánchez y Vicky Larraz, todos en el corrillo de María Teresa.

Propongo que se reencuentren próximamente los sufridores en casa de 'Un, dos, tres', las azafatas de 'El precio justo' y los damnificados por el peluquero de 'El juego de la oca'. En realidad, detrás de tanta reunión se vislumbra una falta de riesgo por parte de nuestras televisiones generalistas. Al duopolio le salen las cuentas, así que no hace falta estrujarse demasiado la cabeza.