Diario Sur

MARINELA

Escucho cualquier romanza de 'La canción del olvido' y levanto las orejas como los perros. Así de moderna es una. La zarzuela de José Serrano, Guillermo Fernández-Shaw y Federico Romero es una de las músicas de mi infancia. Por eso un anuncio de Ocaso cuya banda sonora es 'Marinela, Marinela' me capta. Igual que el de la vieja de la Lotería me ahuyenta. Sólo faltaba la vicepresidenta de la Unión Democrática de Pensionistas, Paca Tricio, poniéndolo verde y asegurando que es «una falta de respeto». Tricio ha recordado que los mayores son 9 millones de personas «que pueden cambiar gobiernos». Más. «Los estereotipos siempre están mal, pero si encima lo hace la administración pública es una auténtica vergüenza». Desde Leo Burnett, la agencia perpetradora, dicen que el anuncio es ficción. Madre mía, no me imaginaba que, más allá de ser un truño, iba a dar lugar a semejantes enfados (pensaba que lo mío era de cascarrabias).

Pero vuelvo a eso tan raro de escuchar zarzuela en televisión. Llegan a cantar 'Soldado de Nápoles' en lugar de 'Marinela, Marinela' y me pasa lo mismo. Da igual que el anuncio sea como de otra época. Al verlo la primera vez me pregunté además quién demonios era esa mujer que cantaba. No es Florence Foster Jenkins porque esta no maltrataba la zarzuela, sólo la ópera (memorable su actuación en el Carnegie Hall). Leo que quien entona 'Marinela, Marinela' es la mismísima codueña del Grupo Ocaso junto a su hija Isabel Elena. Una de las mujeres más ricas de España (800 millones, según Forbes). Ahora no paro de ver anuncios de la compañía de seguros. Otros anteriores e igual de pintureros donde también canta ella.

Isabel Castelo D'Ortega y Cortés, marquesa viuda de Taurisano, dejó la lírica a petición de su marido. Pero se conservan grabaciones. Para hacer el personaje aún más atractivo y dejando aparte que su hija esté casada con Cristóbal Colón de Carvajal, descendiente de Colón, o su labor de filantropía, es aficionada a la caza. Ha matado osos en Rumanía, hipopótamos en África y un animal «muy misterioso» en Mozambique. Además, canta para todos.