Diario Sur

EL MINISTERIO AMERICANO

Los americanos no han visto 'El Ministerio del Tiempo'. Ni siquiera los que han firmado la serie 'Timeless'. O al menos eso dicen. Javier Olivares no se lo cree. Por eso, su productora ha presentado una demanda en un juzgado de Los Ángeles contra los responsables del show televisivo de NBC por infracción de los derechos de autor y violación de un contrato implícito. ¿Los motivos? Encuentran demasiados parecidos razonables entre su producto y el que emite la cadena estadounidense. El argumento de la serie de allí: «Una mujer y dos hombres deben viajar al pasado para mantener intacta la historia de Estados Unidos». El argumento de la de aquí: «Una mujer y dos hombres deben viajar al pasado para mantener intacta la historia de España». ¿Casualidad? No lo creo, que diría Cárdenas. Sony Pictures se interesó hace un tiempo por la ficción de los Olivares, aunque nunca llegaron a cerrar un acuerdo. Al cabo de unos meses nació 'Timeless'. 'White and in bottle'.

Si no fuera porque nosotros parimos el original disfrutaríamos de la serie de la NBC mucho más, porque es de lo más salvable entre las propuestas (bastante mediocres) de las cadenas generalistas esta temporada. Una de las diferencias de la versión yanki es que allí los agentes tienen un claro enemigo, García Flynn, empeñado en alterar algunos acontecimientos sucedidos en el pasado de Estados Unidos. Descubrir cuáles son las verdaderas intenciones que le llevan a emprender esas acciones es uno de los grandes atractivos de la temporada. El otro es conocer los propósitos que oculta el constructor de la máquina del tiempo, las razones por las que se embarcó en esa aventura. Allí no hay puertas, sino una esfera que ha sido creada por una firma privada, Mason Industries. Esas son las líneas argumentales más interesantes de esta producción, que en la tele americana ha conseguido buenos datos de audiencia (se ha ampliado el número de capítulos previstos) y que en España emite Movistar.

El resultado final queda muy lejos del de 'El Ministerio del Tiempo', que además de entretener y generar misterio, reivindica su valor crítico y constructivo.