Diario Sur

POLÍTICA Y 'FIRST DATES'

Una prueba inequívoca del escaso apego y calado que tiene el PSOE en la calle es que ningún participante de 'First Dates' se ha declarado votante de este partido. O tal vez oculten el voto, que eso en este país se hace con frecuencia. Yo comprendo que entre los muchos problemas que tiene la formación socialista este será el que menos le importe. Lo entiendo. Aunque no están en Ferraz como para rechazar una segunda cita de nadie. El caso es que, aunque hablar de política durante un primer encuentro con alguien no suele ser una buena idea, los que acuden al espacio amoroso de Cuatro se empeñan en mentar a Rivera, Iglesias y compañía mientras cenan. Pese al riesgo de bajada de libido.

Toni y Fran se conocieron la semana pasada en el programa de Carlos Sobera. Y el primero se declaró votante de Ciudadanos para sorpresa de su pretendiente, que creía que era incompatible ser homosexual y de derechas. «Es de centro», matizó el seguidor de Rivera. Su cita no le miró con cara de convencido. Al menos su reacción no fue tan virulenta como la de aquel participante gallego que le confesó a la chica a la que intentaba conquistar que votaba a la formación de Pablo Iglesias. «¿Eres de Podemos? Madre mía, se acabó la cita», le dijo ella. La red se volcó aquella noche con Facundo, que supongo que desde entonces se cuidará muy mucho de mentar a Iglesias en determinados escenarios. En otra ocasión un pretendiente aseguró que había estado «muy dentro en el PP». La chica con la que le habían emparejado no lo dudó y le preguntó si había estado imputado. Él le aseguró que no, pero ella se quedó con la duda de si no habría estado compartiendo cubierto con un pequeño Nicolás. Y ante la incertidumbre prefirió que no hubiese nuevos intentos. ¿Y del PSOE? Nadie sabe ni contesta. O los socialistas van sobrados y no necesitan 'First Dates' para ligar, o teniendo en cuenta lo revueltas que están las aguas en ese partido a ninguno que busque plan le merece la pena nombrar a Pedro Sánchez o a Susana Díaz. No vaya a ser que se le estropee. Para estar al día de lo que pasa en la calle, el programa de Sobera es un perfecto termómetro. Y no es broma.