Diario Sur

«Soy una rata de biblioteca»

  • Goyo Jiménez es el nuevo capitán de la nave de 'Órbita Laika', el programa de divulgación científica de La 2. «Que me hayan dado este programa es como si te gustan las rubias y te ofrecen a Scarlett Johansson»

La nave de 'Órbita Laika' (La 2, los martes, a las 23.30 horas) tiene un nuevo capitán, el humorista y actor Goyo Jiménez (Melilla, 1970). El programa de divulgación de la cadena pública es una especie rara en la televisión, además de tratar la actualidad que rodea a la física, las matemáticas y la tecnología, intentan divulgar la ciencia con humor. El principal reto de Jiménez es igualar los datos que dejó Ángel Martín, aunque ya apuntó alto en su estreno la semana pasada con 300.000 espectadores y un 2,5% de 'share' de media, un dato más que correcto para el canal. Este año desfilarán por su plató, decorado como el mítico 'Enterprise' de 'Star Trek', personajes como Pedro Duque, Neil de Grasse Tyson o Stephen Hawkings.

¿A usted ya le gustaba la ciencia?

Yo siempre he sido de letras, como la mayoría de los españoles. Me vino el interés por la ciencia gracias a un producto televisivo, la serie 'Cosmos' de Carl Sagan. Me hizo entender que la ciencia rodea toda nuestra vida. Desde mi humilde posición no voy a divulgar ciencia, voy a intentar crear interés por ella.

¿Le llamó la atención que se fijaran en usted?

Fue como si dices que te gustan las rubias y te ofrecen a Scarlett Johansson. ¡Me ha tocado la lotería audiovisual!

¿Ángel Martín no estará celoso de que le haya robado a 'Scarlett Johansson'?

(Risas) No hemos podido hablar, pero es muy buen tipo. Yo estuve invitado cuando él presentaba 'Órbita Laika' y a mí me gustaría invitarle en esta nueva etapa. No creo que deba entrar en la polémica, porque tanto Ángel como yo llevamos demasiado tiempo para conocer las vicisitudes de este medio y no es la primera vez que me pasa. Tan solo somos los muñecos que lo presentan.

¿Qué va a aportar?

Pasión. Yo he llegado al plató y he intentado transmitir buen rollo y energía. De mí dicen que soy un humorista que da liebre por gato. Así que me gustaría usar el tirón que pueda llegar a tener con el público, o el poco que tenga, para traérmelo hacia la ciencia, que vean que cuando tienen fiebre son sus moléculas, que cuando usan el móvil es electromagnetismo.

El programa se emite a las 23.30 horas, así es difícil que lo vean los niños, ¿no?

¿Sabes dónde tiene peor horario? En otras cadenas en las que no emiten programas de ciencia. Nunca va a llover a gusto de todos. Tampoco creo que sea un programa destinado al público infantil, además luego se puede picotear en la web a cualquier hora. Mejor a las 23.30 horas que nunca.

¿Tienen los políticos interés por la ciencia?

Podríamos responder a esa pregunta con una broma matemática, dejad de dividir y restar para empezar a sumar y multiplicar. En el caso de la ciencia, como en la educación o la justicia, hay que apostar por el desarrollo, porque si no nos quedamos atrás. Fíjate en Corea del Sur, ha pasado en pocas décadas de la Edad Media a ser un país puntero tecnológicamente.

De mayor, astronauta

Se le ve apasionado por el tema.

Soy una rata de biblioteca desde siempre, de hecho mi especialidad es el teatro clásico. Creo que el sentido de mi existencia en el mundo es conocer lo máximo posible. Lo bonito de esto es estar escuchando a gente que sabe mucho más que tú y poder entenderlos. Es como escuchar ópera, se disfruta más si tienes conocimientos musicales.

¿No le da pena la pobre Laika?

Estás hablando con una persona que tiene cuatro perros adoptados, o sea que ese tema me toca la fibra, me da mucha pena, nunca enviaría a mis perros al espacio. Cuando estuve invitado por primera vez al programa pensaba que el título se debía a que no tenía nada que ver con la religión, por lo de laica con 'c' (risas).

¿Cómo fue conocer a Stephen Hawking?

No soy muy mitómano pero se me quedó cara de bobo. Hawking es una de las cúspides de nuestra civilización, ser un espectador de eso ya me parece suficiente.

¿Qué quería ser de mayor?

Como cualquier niño de mi generación, yo quería ser astronauta. Pensaba que en esta época ya estaríamos viajando en naves por el espacio de forma normal, que comeríamos en píldoras. Aquellas cosas que nos contaban entonces. Para nuestra generación el astronauta era el nuevo aventurero. Conocer a Pedro Duque ha sido maravilloso, es un encanto y tiene una inteligencia impresionante.