Diario Sur

'GH' CONTRA 'GH'

Al 'Gran Hermano' de este año le cuesta despegar. En lo que a audiencias se refiere, porque respecto a broncas y roces va servido, que los concursantes tienen muy claro el espacio en el que han entrado. El público, sin embargo, en esta ocasión es más reacio a entrar. La segunda gala perdió varios puntos respecto al estreno, los resúmenes pasan inadvertidos y el debate (aunque el domingo mejoró levemente) sigue sin alcanzar la forma en que estaba en cursos pasados. Para remediarlo Telecinco se ha puesto manos a la obra y va a llenar la casa de participantes polémicos de otras ediciones. No se van a quedar con los brazos cruzados y van a montar jaleo como sea.

Tarde o temprano habrá que preguntarse qué ha pasado este año para que los espectadores habituales del formato lo hayan recibido con menos entusiasmo. El blanco fácil es Jorge Javier, al que le están cayendo palos por todos los costados por la forma en que conduce las galas. No les falta razón a los que lo critican. Al presentador se le ve menos suelto que con otros formatos. Igual es que no es tan todoterreno como nos lo han vendido, es limitado como el común de los mortales, y se le da bien lo que se le da bien, es decir, 'Sálvame' en sus diferentes versiones: diaria, 'Deluxe' o 'Sálvame en una isla' (que es en lo que se ha convertido 'Supervivientes').

Pero 'Gran Hermano', por mucho que haya quien lo quiera englobar en el mismo saco, es otro tipo de espacio. O lo era hasta hace unos años. Los detractores del 'reality' se asombrarían del tipo de discusiones (con referencias literarias o filosóficas, incluso) que se han generado por internet a propósito de algunas ediciones en blogs como el del Gato Encerrado o el de Balzac. Este último lleva tiempo protestando por la 'salvamización' del programa y porque se haya convertido en una cantera de 'Mujeres y hombres y viceversa'. Y al parecer su discurso tiene predicamento, son muchos los seguidores que piensan igual y reniegan ahora del formato. En esa lucha del 'Gran Hermano' de antes con el 'Gran Hermano' de ahora se halla el concurso, intentando encender una edición más apagada que nunca.