Diario Sur

MÁS NARCOS

Al hijo de Pablo Escobar no le ha gustado el desenlace de 'Narcos'. Lo contrario hubiese sido extraño. Dice que no se ajusta a lo que sucedió realmente, que algunos acontecimientos no ocurrieron tal y como se describen y que personajes (como su madre) no han sido descritos de manera justa. Apunta, sin embargo, que de todas las ficciones que se han realizado en torno a la figura de su padre esta es la menos mala. No sé muy bien cómo debería tomarse esto Netflix.

La plataforma estadounidense, no obstante, se debe de hallar contenta del resultado obtenido con esta producción, ya que la ha renovado por dos temporadas más. Ya no estarán centradas, lógicamente, en Escobar, que -no es espoiler- muere en la segunda tanda de episodios, estrenados el pasado día 2. No es que su espíritu vaya a regresar para protagonizar tramas inéditas. Ahora la serie retratará la captura de Gerardo Rodríguez Orejuela, fundador del Cartel de Cali.

La ficción se prestaba a una continuación y supongo que no variará el tono porque funciona bien. Más allá del rigor histórico 'Narcos' ha sabido cómo distribuir las tramas para que la acción nunca decaiga y jugar con la ambigüedad para que el personaje principal, Escobar, no causase rechazo al espectador y en ocasiones que incluso se pusiese de su lado y no quisiese que fuera capturado (en la línea de antihéroes ficticios como Tony Soprano o Walter White). La segunda temporada se inicia cuando el narcotraficante colombiano huye de La Catedral, la ostentosa cárcel que él mismo se construyó. Y a partir de aquí asistimos al descenso a los infiernos del líder del Cartel de Medellín que nos permitirá observar las vulnerabilidades de un ser al que hasta ahora sólo habíamos visto como cruel y despiadado, las traiciones de algunos que habían estado a su lado, y la guerra sucia que permite el Gobierno para acabar con él, debatiéndose entre la ética y las ganas de cazar al que ha sido su enemigo público número 1. Este nuevo escenario dota de caras mucho más interesantes a personajes, que habían sido dibujados en la primera temporada de una manera plana.