El Thyssen expone la Andalucía romántica de Doré

El Thyssen expone la Andalucía romántica de Doré
Fran Acevedo

La muestra constata que el artista francés usó la fotografía como base para sus grabados

Regina Sotorrío
REGINA SOTORRÍO

Quería mostrar la España real, la auténtica cara del país, pero acabó seducido por la fuerza gráfica de las gitanas, los bandoleros, las grutas, los palacios árabes... El Museo Carmen Thyssen expone la Andalucía romántica de Gustave Doré a través de 40 xilografías realizadas a partir de su viaje en 1862. Imágenes «con profusión de detalles» que recogen mitos y temáticas que marcarían la visión de lo español en pintores del XIX, tal y como explicó la directora de la pinacoteca, Lourdes Moreno, junto a los grabados que ocupan la Sala Noble del museo hasta el 15 de julio.

Pero si él influyó decisivamente en la iconografía de lo andaluz a finales del XIX, también Doré se dejó influir. Para sus ilustraciones se inspiró en lo que vio mientras recorría el país junto al hispanista Jean-Charles Davillier (el resutado de ese tour iría viendo la luz en sucesivas entregas de la revista 'Le Tour du Monde'), pero también en lo que otros fotografiaron.

'Gustave Doré. Viajero por Andalucía' constata, «por primera vez de forma tan evidente», que el ilustrador se basó en esa nueva tecnología de la época para sus creaciones. La exposición contrapone para demostrarlo algunas de las estampas, procedentes del fondo Pedro Casado Cimiano de la Colección Museográfica de la Universidad de Cantabria, con fotografías de ese mismo periodo del coleccionista malagueño Juan Antonio Fernández Rivero. Y el parecido es sorprendente en casos como la famosa ilustración de la Catedral de Málaga desde Cortina del Muelle, «una imagen que ha estado en la mitad de los portales de Málaga», y que es un calco de una fotografía de 1863 de Ernest Lamy. Ambas pueden verse en la muestra.

El parecido razonable (mismo encuadre y misma perspectiva) se repite en la ilustración de la fachada del hospital de la Caridad de Sevilla, en la fachada del Alcázar, en escenas de gitanas bailando... «El uso directo de la fotografía para la realización del grabado era algo corriente en el siglo XIX en la industria editorial, pero lo novedoso es que ahora aquí se constata que Doré y su equipo también lo hicieron», detalla Fernández Rivero.

Esto, insiste, «no desmerece en absoluto» el trabajo de Doré. Su repercusión y su labor iban mucho más allá: «Él es el gran creador de determinados prototipos malagueños, como la típica iconografía de las jábegas o del cenachero», dice el coleccionista. «Era capaz de poner imágenes a un pensamiento común. Llevaba a su pluma una idea preconcebida por una generalidad», añade Lourdes Moreno. Como ejemplo, el perfil de Don Quijote y Sancho Panza que a todos viene a la mente y que él diseñó.

'Gustave Doré. Viajero por Andalucía' se detiene en su ruta en una gruta de Antequera, en el desfiladero de Despeñaperros, en el interior de la Alhambra y en un barranco de la Serranía de Ronda, entre otros destinos, con vistas de paisajes vinculados a lo sublime. Y refleja los tópicos andaluces en escenas costumbristas: el contrabandista y su maja en Ronda, las gitanas del Sacro Monte, las procesiones de la Semana Santa sevillana... Temáticas y situaciones que, como resaltó Moreno, tienen su reflejo también en la colección permanente del museo. «Aquí encontramos una fuente de inspiración de muchos pintores de la época, hay una relación iconográfica directa con el trabajo que realizó Doré», concluye la directora de la pinacoteca, acompañada por el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, y la directora técnica del Área de Exposiciones de la Universidad de Cantabria, Nuria García.

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