Sentimientos colectivos sin barreras

'El subconsciente en una caja' recoge las obras de decenas de mujeres. :: fernando torres/
'El subconsciente en una caja' recoge las obras de decenas de mujeres. :: fernando torres

'Cadáver exquisito' y 'El subconsciente en una caja' sirven para abrir las puertas del museo a la ciudad, más allá de cualquier procedencia El Museo Picasso Málaga acoge las obras de jóvenes y mujeres en riesgo de exclusión

FERNANDO TORRES MÁLAGA.

'Cuchi, Las Cuevas'. 'María, el Perchel'. 'Elena García, Prodiversa'. 'Adela Caro Toro, Málaga Accesible'. Plasmar un nombre en una obra de arte nunca había tenido tanto significado: decenas de mujeres de diversas asociaciones exponen desde este sábado en el Museo Picasso Málaga el fruto de un trabajo que va más allá de lo plástico y de la técnica. El principal objetivo de la muestra es dar visibilidad a colectivos en riesgo de exclusión social y brindarles así la oportunidad de ser protagonistas en un espacio cultural. La exposición, titulada 'El cajón del subconsciente' convive en la misma sala con 'Cadáver exquisito', un mural de 68 metros esbozado por el pintor Rafael Alvarado y finalizado por estudiantes de diferentes centros escolares, dando lugar a una expresión de sentimientos colectivos que ha permitido que la gente haga suyo el museo y rompa las barreras del arte.

Las obras que componen 'El cajón del subconsciente' han sido elaboradas en diferentes talleres artísticos en el seno de las asociaciones. Todas las piezas cumplen con un elemento común: las artistas -por un día- contaron con una caja de madera como único lienzo, y el momento creativo tuvo lugar después de visitar la muestra temporal 'Somos plenamente libres. Las mujeres artistas y el surrealismo', una exposición que defiende el papel femenino en la sociedad.

«Yo he representado la historia de la mujer, nuestro colectivo a lo largo de la Historia», explica Eli de León, de la asociación Redmadre. «Es lo que me pedía el cuerpo después de ver la exposición». Redmadre es una asociación «de ayuda a la mujer embarazada ante embarazos imprevistos y con dificultades». Loli Sillero, presidenta de la entidad, explica que al año se benefician más de 300 mujeres gracias al trabajo de unas 25 voluntarias. Hakima, usuaria de la red, explica con su hijo en brazos que en su caja ha tratado de vincular el arte de Picasso a sus vivencias personales, basándose en elementos concretos.

Entre las decenas de cajas que se exponen en el centro de la sala hay algunas obras muy conceptuales y otras más viscerales que reflejan una realidad difícil de representar en un lienzo tan pequeño. Relojes y ojos que apuntan a una mujer que se maquilla para denunciar a un marido controlador o arañas gigantes sobre el vientre para escenificar la infertilidad son algunos de estos mensajes.

En cuanto al 'Cadáver exquisito', el pintor Rafael Alvarado reconoce que ha sido «un reto ilusionante» el hecho de abandonar la soledad de su estudio para afrontar una pieza tan compleja y con tanto trasfondo. «El Museo Picasso Málaga incorpora esa capacidad de transformar la realidad y hacer que las personas hagan suyo el museo». Alvarado representó al fresco y sin color numerosas escenas, que los niños colorearon de una en una, de forma inconexa, con el resto del mural tapado.

Niños y niñas correteaban ayer por la sala expositiva, mostrando a padres y amigos su pequeña gran contribución. Entre ellos estaba Naiara, del colegio de Los Maristas, que entre la multitud señalaba dos figuras coloreadas: un paseante y un músico -«el de la trompeta»-. Al acto de inauguración, que abarrotó la sala de la pinacoteca, acudieron Monsalud Bautista, Delegada de Cultura de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía en Málaga y miembro del Patronato; Joaquín Ramírez, representante de CaixaBank en Málaga y José Lebrero Stals, director artístico del Museo Picasso Málaga.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos