La rueda de prensa de la OFM que acabó en bronca política

El regidor, Francisco de la Torre, junto al consejero de Cultura Miguel Ángel Vázquez /SUR
El regidor, Francisco de la Torre, junto al consejero de Cultura Miguel Ángel Vázquez / SUR
Análisis

El proyecto de la Junta para el Convento de la Trinidad molesta al alcalde, que reprende al consejero de Cultura por no haberle tenido en cuenta y por su semejanza con la iniciativa municipal para la antigua prisión

Regina Sotorrío
REGINA SOTORRÍOMálaga

Prometía ser una convocatoria de las que cumplen el guion: presentación de la nueva temporada de la Orquesta Filarmónica de Málaga. El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, y el consejero de Cultura, Miguel Ángel Vázquez, acudían como representantes de las administraciones que sostienen a la OFM. La orquesta pasa por un buen momento, hay equilibrio presupuestario y satisfacción con su director titular. No cabía debate. No al menos sobre este tema. Sí sobre muchos otros. Y el primero en hacer que el guion saltara por los aires fue el convento de la Trinidad.

El alcalde primero, y la concejala de Cultura Gemma del Corral después, afearon a la Junta que no se haya tenido en cuenta al Ayuntamiento en el proyecto para este emblemático edificio del Renacimiento. Tal y como publicó este periódico, la Junta planea crear una fábrica para las artes en vivo en ese recinto, un centro para la formación, producción, exhibición y distribución de productos culturales que tendrá «dimensión social».

Para el Ayuntamiento, la Junta reproduce aquí una idea que ya anunció el Consistorio para la antigua prisión de Cruz del Humilladero, igual de abandonada que el convento pero en otro distrito. «Es lógico que haya una cierta coordinación y no repitamos proyectos», argumentó De la Torre. El consejero se defendió alegando el consenso alcanzado con los agentes culturales y sociales que integraban la comisión técnica creada para decidir el destino de ese espacio. «Y estaremos encantados de conocer el proyecto para la cárcel, que se lleva prometiendo campaña electoral tras campaña y no se presenta», añadiría después Vázquez.

Todo empezó con un tenso saludo protocolario. Después, con ambos ya en la mesa, vendrían las palabras. «Deseo que el grado de colaboración y de objetivos comunes (que hay con la OFM) lo hagamos también extensivo a otros proyectos culturales de la ciudad», dejó caer Francisco de la Torre. Pedía el alcalde coordinación en asuntos culturales y en las agendas del Gobierno andaluz: «Hay tres consejeros esta mañana en Málaga». Justificaba así el tener que abandonar antes de tiempo la rueda de prensa de la OFM para acudir a otro acto con la Junta. Empezó entonces un insólito, y hasta cómico por momentos, toma y daca institucional. Siempre con un tono sereno y educado (por supuesto de usted), pero con frases cargadas de intención.

«No sabe usted lo que me congratula que la Junta tenga esta presencia tan sonora y contundente en la ciudad de Málaga», le respondió el consejero. «La presencia, además de física, es bueno que sea en las páginas de las partidas presupuestarias», le devolvió el alcalde de Málaga. Y aprovechando, «confidencia por confidencia», el consejero reveló un dato: «Mañana –por hoy– el consejo de Gobierno aprobará un año más la aportación pública al Museo Picasso de Málaga por valor de 4,3 millones de euros». Turno del alcalde: «No voy a presumir de lo que nosotros aportamos a los museos. En cultura tenemos que converger bien y poner de acuerdo perfectamente los proyectos entorno al espacio de la Trinidad y estaré encantado de compartir los proyectos que tenemos para la antigua prisión de Málaga».

El director de la OFM, Manuel Hernández Silva, quitaba hierro al asunto comparando lo sucedido con una escena de la ópera (cómica) 'Gianni Schicchi' de Puccini. Pero ese había solo el primer 'round'. Tomaría el relevo Gemma del Corral en representación del alcalde y, esta vez sí, a preguntas de la prensa.

Miguel Ángel Vázquez mantuvo que la Junta «cumple con su obligación, que es dotar de contenido un edificio que lleva tiempo reclamando una restauración y dotación de actividad para dinamizar el barrio». Recordó que este proyecto llega después de que el anterior Ministerio de Cultura tomara la «decisión unilateral» de no ubicar allí la Biblioteca Provincial, y que la Junta ha dado «la palabra a la sociedad de Málaga». Gemma del Corral, por su parte, reiteró que este tipo de actuaciones «se tiene que hacer con los ayuntamientos, no de espalda a los ayuntamientos». Sobre todo, añadió, «teniendo en cuenta que es público y notorio que hay un proyecto similar por parte del Ayuntamiento de Málaga en un edificio de su propiedad», en referencia al antiguo centro penitenciario.

La concejala de Cultura reivindicó la originalidad de esa propuesta: «A día se hoy se conoce más que el suyo porque fue presentado a Recursos Europeos para buscar financiación. De ustedes solo tenemos una noticia que salió en prensa el fin de semana». Según comentaría después, el Ayuntamiento estaba barajando varias vías de financiación con «algunos ministerios» –que ya han cambiado– para presentar el plan al completo. Vázquez, queriendo dar por cerrado el debate, defendió que «no pasa nada si la oferta cultural se amplía» y conviven ambas propuestas. «Ningún proyecto es incompatible. Todo suma y será un beneficio para la ciudad de Málaga», dijo en tono conciliador. Hasta la próxima.

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