Los refugiados que escaparon de los nazis por Málaga

Los refugiados, formados en la plaza de toros, donde ‘residieron’ durante varios días./Copyright: Jacques Léonard. Archivo Familia Jacques Léonard.
Los refugiados, formados en la plaza de toros, donde ‘residieron’ durante varios días. / Copyright: Jacques Léonard. Archivo Familia Jacques Léonard.

Una exposición del Festival Docfield de Barcelona descubre la desconocida huida de miles de franceses a través del puerto de la capital durante la II Guerra Mundial

Francisco Griñán
FRANCISCO GRIÑÁNMálaga

En el cine Victoria anunciaban un dramón, el de la malagueña ‘Malvaloca’. Pero aquellos hombres, mujeres y niños no estaban para películas. Ya traían su propia tragedia en el hatillo. Era la Navidad de 1943 y Europa apuraba el cuarto año de su autodestructiva II Guerra Mundial. España presumía de no beligerancia y neutralidad, pero tampoco ocultaba sus simpatías por el bando alemán que había ayudado a Franco en la guerra civil. La Francia ocupada se dividía entre el colaboracionismo y la Resistencia a los nazis, de los que muchos galos escaparon a través de los Pirineos en dirección a España. Aquí no es que los acogieran con los brazos abiertos, pero el Gobierno del dictador acabó colaborando o, cuanto menos, permitiendo la salida de estos refugiados que embarcaron con billete a la libertad desde Málaga. Una muestra en Barcelona ha desvelado este desconocido capítulo de nuestra historia con las fotografías del francés Jacques Leonard que retrató una de las trece expediciones de refugiados galos que escaparon de los nazis por el puerto malagueño.

«Las imágenes muestran a los jóvenes luciendo una tarjeta de identificación en la que constaban su nombre y su apellido, y representa una fuente de primer orden para ilustrar la partida de refugiados desde puerto españoles», explica el historiador catalán Josep Calvet, un especialista en el paso de los refugiados por España en la II Guerra Mundial y que considera que las fotos de Leonard son «probablemente el único material gráfico conocido de este episodio histórico que, durante décadas, se había mantenido en el olvido en España». Todas estas imágenes protagonizan la exposición ‘Évadés. 29 décembre 1943’ (Fugados, 29 de diciembre de 1943), que forman parte de la programación del Festival de Fotografía Documental Docfield Barcelona y que se puede ver en la galería Marc Domenech de la ciudad condal hasta el próximo 30 de noviembre.

Las fotos inéditas del francés Jacques Leonard muestran los exiliados que convirtieron la plaza de toros en su residencia temporal de acogida

De la treintena de negativos que se han conservado de este trabajo de Jacques Leonard, una veintena corresponden a Málaga, con imágenes tomadas en la plaza de toros de La Malagueta, donde formaban las columnas de exiliados a la espera de la llegada de los barcos que los llevaran al Norte de África. Una espera que se prolongó varios días, por lo que en el albero también se pueden ver cientos de platos para la comida de los refugiados. Por la noche, el mismo coso hacía de dormitorio con colchones de paja, según los testimonios recogidos por Calvet a partir de las fotografías inéditas del reportero francés.

Arriba, los exiliados eran franceses. Imagen de los platos para la comida de los refugiados. Abajo, el fotógrafo Jacques Leonard. / Copyright: Jacques Leonard. Archivo Familia Jacques Léonard/Santi Leonard.

«Además de unos retratos excepcionales, las imágenes tienen algo más que un valor documental, tienen la mirada humanista de Leonard», sostiene la coordinadora de la exposición, María Planas, que pone el acento en que la propia historia del fotógrafo es tan «fascinante» como la de sus instantáneas en blanco y negro. Y es que el francés llegó a España en 1940 para buscar localizaciones para una película de Abel Gance sobre Cristóbal Colón, pero el desarrollo de la II Guerra Mundial lo dejó sin trabajo. Colaboró entonces con producciones de cine español y en 1952 se estableció en Barcelona, donde se enamoró de Rosario Amaya, una gitana que servía de modelo a pintores. Entonces comenzó la faceta de Leonard como fotógrafo profesional y su serie sobre el mundo calé, por la que ha sido (re)conocido.

«Por eso nos sorprendieron tanto estas imágenes tan antiguas de este autor ya que en 1943 todavía no era un fotógrafo profesional», destaca María Planas, que gestiona el fondo Jacques Leonard, que forman más de 18.000 negativos que hace unos años fueron depositados en el Archivo Fotográfico de Barcelona. El reportero galo confesó a sus hijos que, durante la II Guerra Mundial, colaboró desde España con la Resistencia francesa, aunque desconocían que su padre hubiera llegado hasta Málaga para retratar la huida de sus paisanos de los nazis. Con imágenes cargadas de humanidad como la de un refugiado que muestra a su perro con la etiqueta de la Cruz Roja que identificaba a los acogidos o los zuecos de madera que servían de calzado a algunos de los expatriados.

La muestra se exhibe en la galería Marc Domenech, dentro del Festival de Fotografía Documental de Barcelona

El propio Leonard publicó un artículo en 1957 en el que hablaba de este episodio y daba las gracias por las 20.000 mujeres, hombres y niños que habían logrado escapar de la II Guerra Mundial, la mayor parte en las trece expediciones que partieron de Málaga hacia África. Décadas después y en un una Europa en paz, sus imágenes parecen ser el prólogo de una historia interminable de exiliados que llegan dispuestos a ganarse su futuro. Aunque como vemos estos días, esos inmigrantes hacen ahora el viaje en sentido contrario.

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