Sr. García: «Cuando recorto una revista antigua pienso que le doy una nueva vida»

Luis García confiesa que busca el guiño al lector con sus collages para ilustrar artículos de prensa. :: sur/
Luis García confiesa que busca el guiño al lector con sus collages para ilustrar artículos de prensa. :: sur

Luis García revoluciona con sus collages y la fusión conceptual de cuerpos de personas, animales y plantas las ilustraciones para prensa

Francisco Griñán
FRANCISCO GRIÑÁNMálaga

Dice que comenzó a dibujar como todos los niños. Con unos lápices de colores, aunque siguió garabateando en la adolescencia hasta que a los 20 años se cansó. Luis García (Madrid, 1967) estudió Publicidad, ya que le tiraba la dirección de arte y trabajó en decenas de campañas para grandes marcas hasta que le «picó el gusanillo de expresar lo que llevaba dentro». Entonces descubrió el collage, subió sus imágenes a Internet allá por 2006 y no tardaron en pedirle colaboraciones para ilustrar artículos. «Ahí empezó todo», confiesa. Y ahí nació también Sr. García, sobrenombre con el que firma su trabajo gráfico que recorre desde la prensa nacional ('El Correo', 'Las Provincias' o El País') a la internacional ('Corriere della Sera', 'Le Monde' o 'Forbes'). También SUR, donde cada sábado hace tándem con el escritor José Antonio Garriga Vela para apropiarse de la contraportada.

-¿Cómo entró el collage en su vida?

-Las campañas en la agencia de Publicidad en la que trabajaba se prolongaban algunas noches y una de ellas baje al Vips, que por entonces vendía libros, y encontré uno sobre un diseñador, Diego Lara, cuyo método de trabajo me enganchó por su utilización del collage y otras técnicas. Me compré un cuaderno para empezar a practicar y aquí seguimos...

-¿Qué tiene este formato que no tiene el dibujo?

-Un punto surrealista a la hora de mezclar diferentes materiales que ya eran inservibles porque los rescatamos de la basura. El collage reutiliza papel e imágenes olvidadas y le da una segunda vida que impacta en la retina. Me encantaría ser más expresivo con los lápices, pero el collage ya es mi propio estilo.

-¿El corta y pega es una técnica o un lenguaje?

-Debería ser un lenguaje. Peleo mucho para que todas las imágenes tengan un contenido y cuenten una historia. Puedes ser un crack usando acuarelas y lápices, o un mago de las tijeras, pero lo importante es el lenguaje y tu forma de expresarte.

-Y en esa comunicación, ¿el humor es la mejor coartada para llegar al lector o espectador?

-La ironía es parte de mi lenguaje y si me puse a hacer collages fue para disfrutar, sonreír y sorprenderme a mí mismo. Tengo ilustraciones más tristes o más románticas, pero siempre hay un guiño al espectador para hacerle sonreír.

-Sus creaciones mezclan zoología, botánica y anatomía. ¿Es un científico frustrado?

-En realidad soy un veterinario frustrado. Quise estudiar Bellas Artes pero mi madre no me dejó, así que decidí hacer veterinaria, pero tenía un problema: me daba miedo la sangre. Así que me quedé en un mix, un ilustrador que mezcla animales, plantas y el cuerpo humano.

-Entre tijera y lápiz, ¿Qué elige?

-Lo que más utilizo es la tijera en los collage, como los que publico habitualmente en SUR, pero estoy empezando a recuperar los lápices de cuando era pequeño. Tal vez en un futuro salgan a la luz y los convierta en mi herramienta a la hora de publicar.

-Si jugamos al piedra, papel, tijera, le saco la piedra porque tengo más posibilidades de ganar...

-Ja, ja, ja. No te creas...

-Usted es fundador de la Sociedad de Collage de Madrid. ¿Eso es crear escuela?

-La cree junto a Elisa Sobelman, porque había muchos 'collagistas', pero sin embargo no nos conocíamos. Nos unimos, formamos grupos de trabajo, realizamos encuentros, compartimos técnicas y manías, y hemos hecho exposiciones colectivas, aunque últimamente estoy un poco apartado porque la prensa no me deja tiempo libre. Pero la experiencia sigue viva.

-¿Su mejor regalo de cumpleaños es un contenedor azul de papel reciclado?

-Buah! Me encantaría y con un buen taco de revistas viajas de los años 60.

-¿Y no le daría pena recortar esos magacines?

-No tengo miedo a hacerlo porque esas revistas antiguas ya eran carne de vertedero, así que lo que pienso es que les doy una nueva vida.

Abrir un «huequecito»

-Sus ilustraciones se publican en la prensa nacional e internacional ¿Qué tiene de periodístico su trabajo?

-Quizás tenga un estilo diferente y sea interesante para los directores de arte disponer de esa versatilidad en sus páginas. Esa diferencia con respecto al resto, me ha dado oportunidades. Y también creo que se me da bien conceptualizar, lo que me ha abierto un huequecito.

-¿Es un buen momento para la ilustración de prensa ?

-A pesar de que todo el mundo habla de la muerte del papel, los quioscos se llenan cada día de publicaciones nuevas y muy interesantes. Son etapas. El papel va a perdurar y la ilustración es un buen recurso para contar historias que no se pueden hacer con la fotografía. La ilustración siempre será necesaria en los medios.

-También ha hecho portadas de discos como el de Love of Lesbian o ilustrado libros como el último de Sora Sans. ¿El medio es el mensaje como decía McLuhan?

-Las cubiertas me resultan lo más complicado porque tienes que sintetizar demasiadas cosas y ser impactante. Un disco o un libro está en un lineal junto a muchos otros y tienes que enganchar la retina del consumidor de otra manera. Del trabajo que realizo es el más cercano al diseño gráfico y es el más complicado.

-¿Qué tienen sus imágenes de publicitarias?

-Cuando me planteo una ilustración, me gusta dar una visión paralela al escritor. De la publicidad mi trabajo tiene la capacidad de ser directo. Aunque hay imágenes con varias lecturas como capas de cebolla, lo que me planteo es ofrecer un concepto y comunicar a la primera.

-¿Y cómo lleva el contrarreloj diario de los periódicos?

-Con SUR tengo la sección fija ilustrando los relatos de Garriga Vela, con el que me coordino y lo hacemos con calma. Y aunque a veces trabajó con plazos apretados de pocas horas, no me importa porque es un subidón de adrenalina. De la prensa me gusta su inmediatez, ya que en la publicidad los procesos eran larguísimos y te llegaba a saturar trabajar tanto tiempo con lo mismo.

-¿Cómo ilustramos el artículo 155 de la Constitución?

-Pues es complicado. Antes que nada me pondría a leer al poeta Joan Brossa, porque está muy de actualidad con estos temas.

-¿Y que podemos hacer con la melena de Puigdemont y la barba de Rajoy?

-Haríamos un personaje interesantísimo. Todos los políticos son actores de una telenovela. Si te pones a pensar en una serie no encontraríamos a personajes tan clavados como ellos mismos. No se libra nadie.

-Aunque la telenovela ahora no saldría muy romántica.

-Sería un auténtico drama.

Fotos

Vídeos