«Se pueden contar grandes historias con pocos actores»

Antonio C. Guijosa durante un ensayo de 'Bel Canto'. :: f. e./
Antonio C. Guijosa durante un ensayo de 'Bel Canto'. :: f. e.

Antonio C. Guijosa dirige 'Bel Canto', el nuevo proyecto de Factoría Echegaray que versa sobre cómo afrontar el fracaso

FERNANDO TORRES MÁLAGA.

Ha venido desde Madrid para coordinar la producción del último proyecto de Factoría Echegaray. Es la primera vez que Antonio C. Guijosa trabaja en Málaga y espera que no sea la última, aunque hasta el próximo martes no comprobará cómo reaccionará el público de la ciudad tras ver 'Bel Canto', una obra escrita por Alberto Iglesias y dirigida por el madrileño. En esta apuesta por el teatro moderno y minimalista, Guijosa mueve los hilos de una historia en la que tres personajes distintos contemplan cómo se hunde la empresa que les da de comer, dejando que el peso narrativo caiga sobre los intérpretes en una de las premisas del director: «Se pueden contar grandes historias con pocos actores, con uno solo y hasta con una simple marioneta».

Guijosa se ha instalado en un piso cerca de El Corte Inglés, donde pasará un mes y medio. Entre pruebas de vestuario y ensayos generales queda con SUR para explicar cómo ha llegado hasta Málaga. «Factoría Echegaray abrió una convocatoria para que la gente presentase sus obras, con la intención de potenciar el tejido malagueño -el elenco está vinculado a la ciudad- y propuse el texto de Alberto Iglesias porque creí que encajaba con las condiciones». Así fue. Bel Canto fue seleccionada para esta nueva apuesta por el teatro local.

La obra, que se estrena el martes en el Teatro Echegaray y estará en cartel durante dos semanas. Esta pieza coincide con la línea de la programación de los teatros malagueños (y del resto de España), que se han ido llenando de obras cada vez más minimalistas en las que hay pocos actores y el mensaje se gestiona con precisión técnica. «Los tiempos marcan la producción teatral y esta tendencia no viene tanto porque lo quieran las compañías sino porque hay menos presupuesto. Por tanto, las obras tienden a ser más manejables en el sentido económico». Para Guijosa, esto no es un impedimento: «A nivel de la historia la obra no se resiente por el número de actores; depende mucho más de la imaginación y la calidad del equipo». Sin embargo, admite que «el elemento espectacular se queda fuera» porque con diez personas se pueden hacer determinadas cosas sobre el escenario más allá de lo buenos que puedan ser los actores.

En la apuesta de Guijosa, Norberto Rizzo, Luis Centeno Messías y Sofía Monreal dan vida a los personajes, asumiendo la totalidad del peso narrativo, sin pirotecnia y con un «sutil juego de espacios» en la composición escénica. Como director, el madrileño apunta que rara vez ha trabajado con grandes elencos y admite que «no hay una gran diferencia a la hora de dirigir a tres, cinco o diez personas». Apunta que en la mayoría de las convocatorias de entidades (como la que le ha traído a Málaga), el número de participantes está limitado para poder participar.

Comedia trágica

El director describe la obra como «bastante curiosa», ya que la considera «comedia trágica» en vez de tragicomedia, porque tiene un toque absurdo. «Invita a una sonrisa porque los personajes reaccionan de forma diferente a situaciones que el público identifica». Bel Canto narra la historia de un periódico a punto de cerrar, en el que solo trabajan un redactor y el director. Este último decide contratar a una chica para que mantenga la redacción como si hubiera más gente (moviendo material, folios y el resto de mesas). El periodista y la nueva empleada conectan pese a lo dramático de la situación, y sus vidas se ven alteradas como nunca antes.

La redacción de 'Bel Canto' es un lugar triste y solitario y con las ventanas tapiadas. La clave de la obra está en cómo inciden los personajes en el espacio y encuentran (o no), el amor en medio de la debacle.

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