Los propietarios de los edificios del Centro de Málaga empiezan a retirar los mosaicos de Invader

Momento de la retirada de uno de los mosaicos en la plaza de la Merced. /
Momento de la retirada de uno de los mosaicos en la plaza de la Merced.

La medida responde al requerimiento del Ayuntamiento para eliminar las obras del artista francés del casco antiguo de Málaga

Antonio Javier López
ANTONIO JAVIER LÓPEZ

Los propietarios de los edificios del Centro Histórico de Málaga donde el artista francés Invader colocó sus mosaicos hace ahora un año han empezado a retirar las obras ante el requerimiento del Ayuntamiento de Málaga. Así, el pulpo azul que ocupaba uno de los muros del Palacio de Salinas ya es historia. «Lo hemos retirado por nuestra cuenta, porque el Ayuntamiento nos envió una carta donde decía que teníamos que quitarlo. Si lo hacían ellos se planteaba un coste bastante importante, así que hemos decidido quitarlo nosotros», explicaba en la mañana de ayer el presidente de la comunidad de propietarios del Palacio de Salinas, Daniel Bech.

El presidente de la comunidad de propietarios del Palacio de Salinas, declarado Bien de Interés Cultural (BIC), alude a la comunicación municipal enviada hace unos días en la que se daba a los propietarios de los inmuebles del casco antiguo con un mosaico de Invader un plazo de quince días para retirar la obra. En esa misiva, el Ayuntamiento planteaba la opción de la retirada por parte de los operarios municipales, con un coste de 2.700 euros.

«Al sacarlo se ha roto. Por nosotros no lo habríamos quitado, porque creemos que no tenía mucha incidencia y que podía aportar un valor añadido al edificio, pero como propietarios de un inmueble protegido, si nos han dicho que lo tenemos que quitar, pues lo quitamos», añadía Bech.

También el mosaico de Invader situado en la esquina entre la plaza de la Merced y la calle Álamos ha desaparecido del paisaje de la ciudad. Los propietarios del inmueble, que declinaron hacer declaraciones, procedieron en la mañana de ayer a la retirada del mosaico y confirmaron que habían tomado esta decisión ante la comunicación municipal recibida hace unos días que les interpelaba a la retirada de la obra.

Un año en la ciudad

La polémica por los mosaicos de Invader en Málaga prendió hace un año, cuando el artista francés colocó 29 piezas en distintos puntos de la capital malagueña. La acción se acometió de noche y sin solicitar los permisos previos y una quincena de esas obras quedaron instaladas en el centro histórico, que cuenta con protección patrimonial.

El primero en dar la voz de alarma fue el Obispado de Málaga, ya que una de las obras ocupa un muro lateral del Palacio Episcopal, propiedad de la Diócesis y también declarado BIC. El Obispado reclamó la retirada de la obra al Ayuntamiento y la Junta de Andalucía. Preguntados por la posible eliminación de esta obra como están haciendo otros propietarios, los portavoces del Obispado argumentaron ayer que la institución no ha recibido el requerimiento municipal para tomar esta medida. Este periódico también intentó ayer sin éxito recabar las valoraciones de la delegada de Cultura de la Junta de Andalucía, Monsalud Bautista.

La drástica medida reclamada por el Ayuntamiento de Málaga encuentra como telón de fondo la reclamación de la Junta de Andalucía para que el Consistorio retire las obras instaladas en el Centro Histórico. La Junta argumenta que el Ayuntamiento debe responder por las acciones de Invader, dado que el autor había visitado la ciudad invitado por los responsables del CAC Málaga para preparar una futura exposición en el centro de arte de titularidad municipal.

El dato

29
mosaicos colocó Invader en Málaga hace un año. Quince de ellos están en el Centro Histórico y la Junta exige su retirada al tener esa zona protección patrimonial.

De forma paralela, el Seprona iniciaba una investigación sobre los mosaicos y la Policía Local elaboraba un informe en el que vinculaba la acción de Invader con los rectores del CAC Málaga. El informe policial también planteaba que esas obras pueden constituir un delito de daños y no un mero deslucimiento de las fachadas, ya que las piezas están pegadas con un fuerte adhesivo que puede afectar al estado original de los muros.

El 'caso Invader' ha devenido además en un proceso judicial por el que han sido citados como investigados tanto el artista galo como el director del CAC Málaga, Fernando Francés, por un presunto delito contra el patrimonio histórico.

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