Un Oscar fundido a negro

Un Oscar fundido a negro
  • Sólo catorce actores de color han logrado la estatuilla en los 88 años de historia de los premios de Hollywood

  • "La batalla no está en los Oscar sino en los despachos de los ejecutivos de Hollywood", defiende Spike Lee

Hattie McDaniel era hija de esclavos liberados y la menor de trece hermanos. Trabajó en más de trescientas películas, aunque su nombre solo figura en los créditos de ochenta. En 1940 hizo historia al ganar el Oscar como actriz de reparto por su papel de la criada Mummy en ‘Lo que el viento se llevó’. No solo fue la primera persona afroamericana en conseguir una estatuilla: nunca antes nadie de esa raza que no fuera un sirviente había pisado la gala de los Premios de la Academia. Murió en 1952 en Los Ángeles pero no pudo ser enterrada en el cementerio de la ciudad. La ley prohibía que negros y blancos compartieran camposanto.

Aunque parezca mentira, después de Hattie McDaniel hubo que esperar 61 años para que otra actriz negra, Halle Berry, alzara el Oscar. Solo catorce intérpretes de color han alcanzado la gloria en los 88 años de historia de los premios, que se entregan el 28 de febrero. Y ninguno de los tres directores nominados –John Singleton,Lee Daniels y Steve McQueen– lo ha obtenido (Spike Lee recibió el pasado noviembre un Oscar honorífico). ¿Es Hollywood racista? El anuncio de las nominaciones este año despertaba una polémica cuyos ecos siguen sin apagarse. Ninguno de los veinte actores candidatos (en las categorías de protagonista y de reparto) es negro. Y el año pasado ocurrió lo mismo.

«California (el Estado que acoge Hollywood) es un ejemplo de la increíble diversidad de este país», proclamó el mismísimo presidente Obama. «Creo que el arte y el entretenimiento son mejores cuando se cuenta la historia de todos, hacen que todo el mundo se sienta parte de la familia americana. Así que pienso que Hollywood debe hacer lo que cualquier otra industria: buscar talento y dar oportunidades a todos. Creo que el debate de los Oscar es realmente solo una expresión de una cuestión más amplia: ¿Nos estamos asegurando de que todo el mundo tiene una oportunidad?».

Ni siquiera el anuncio de reformas estructurales en la Academia parece capaz de detener la polvareda. La organización que concede los Oscar no proporciona datos de la composición racial de sus 6.200 miembros. Sin embargo, una investigación de ‘Los Angeles Times’ concluyó en 2012 que el 94% de los votantes son blancos, el 77% hombres y la media de edad es de 62 años (Estados Unidos tiene un 62% de población blanca de origen europeo, un 13,2% de negros, un 17,4% de personas de herencia hispana y un 5,4% de asiáticos). El cruce de declaraciones de algunas de las estrellas más poderosas reveló que el problema no son los premios, sino la industria en sí.

«Avergoncémonos»

«La cuestión no es a quién se nomina, sino cuántas opciones hay disponibles en el cine para las minorías, en particular en películas de calidad», acertó a resumir George Clooney. Spike Lee y Jada Pinkett Smith, la mujer de Will Smith, llamaron al boicot a la gala de la semana que viene nada más conocerse las nominaciones. El popular Príncipe de Bel-Air, candidato al Oscar en dos ocasiones y el único actor negro junto a Denzel Washington no encasillado por su raza, tampoco acudirá al Teatro Dolby. «Me considero parte de la familia de Hollywood», explicó en su visita a España para promocionar ‘La verdad duele’. «Y como toda familia tenemos problemas que debemos resolver juntos. En las agencias y en los estudios te encuentras desde el primer día prejuicios muy básicos. El deber de Hollywood es seguir estando por delante de la sociedad y desempeñar ese papel de liderazgo».

La Junta de Gobernadores de la Academia, presidida por la afroamericana Cheryl Boone Isaacs, aprobó drásticos cambios que afectarán a su composición en los próximos años. El objetivo es que, para 2020, se haya duplicado el número de mujeres y representantes de las minorías entre sus miembros. El papelón ahora es para el deslenguado Chris Rock, el cómico negro que presentará la ceremonia. El rapero 50 Cent, entre otros, le ha pedido públicamente que renuncie. La actriz Whoopi Goldberg, que también ha presentado la ceremonia, sostiene que «boicotear a Chris es igual de malo que todo lo demás».

La revista ‘Variety’, la ‘biblia’ de la industria, resumía la tormenta por el racismo en una portada con el Oscar y el título ‘Shame on us’ (avergoncémonos). «La jerarquía de estudios de Hollywood sigue siendo un club exclusivo presidido por hombres blancos y una sola mujer blanca. Las grandes agencias de representación casi no tienen socios que pertenezcan a minorías raciales. Y los medios de comunicación que cubren el cine, incluido ‘Variety’, emplean solo a unas pocas personas de color», lamentaba el reportaje. Una de las más altas ejecutivas de Columbia,la afroamericana Stephanie Allain, recordaba que la diversidad no es algo que ocurra sin más: «Tienes que tener la intención de hacer que suceda, tienes que hablar de ello y tienes que recorrer el camino».

«Tal como yo lo veo, la batalla no está en los Oscar», defiende Spike Lee. «Está en los despachos de los ejecutivos de Hollywood y las cadenas de televisión. Allí es donde se decide qué se hace y que no». Muchos han echado en falta este año nominaciones para la taquillera ‘Straight Outta Compton’, biopic del grupo de rap NWA, o para actores como Samuel L. Jackson (‘Los odiosos ocho’), Michael B. Jordan (‘Creed’), Idris Elba (‘Beasts of No Nation’) y el propio Will Smith (‘La verdad duele’). John Singleton, el director de ‘Los chicos del barrio’, cree que solo es cuestión de tiempo que Hollywood deje de ser blanco. «La demografía de América y este negocio están cambiando. Yo no me preocuparía demasiado, a la Academia no le va a quedar más remedio que evolucionar».