PRECIOSA SANGRE

'Los ángeles nómadas', a punto de echar a volar en Gravura. / MARTÍN DE ARRIBA
'Los ángeles nómadas', a punto de echar a volar en Gravura. / MARTÍN DE ARRIBA
Línea de fuga

Antonio Javier López
ANTONIO JAVIER LÓPEZ

Algunas vidas resultan tan inverosímiles que sólo pueden ciertas. La historia de una mujer inteligente y sensible, rebelde y hermosa, rica y bohemia, desangrada entre Valparaíso, Buenos Aires, Madrid, Toledo y París. La vida de Teresa Wilms Montt, de mirada celeste y ausente, como salida de un cuadro de Julio Romero de Torres, al que frecuentó junto a Gómez de la Serna, Jacinto Benavente y Valle-Inclán, como Paul Eluard y Max Ernst formaron parte de la pandilla parisina de esta niña rica chilena, emparentada con cuatro presidentes de la república, segunda de siete hermanas, casada a los 17 sin el consentimiento paterno, acusada de adúltera y de loca y condenada por el varón al internamiento en el convento de la Preciosa Sangre, también demasiado hermoso para ser inventado. De allí la ayudó a escapar el poeta Vicente Huidobro, hilo del que tira la Historia para que el Instituto Cervantes dedique una sesión a esta mujer indómita y desgraciada, suicida reincidente hasta que se salió con la suya un día de Nochebuena en el penúltimo giro novelesco de su biografía fascinante.

Con un libro sobre Teresa Wilms Montt, hermoso y doliente como ella misma, se han ido al Instituto Cervantes para charlar con Laura Freixas las editoras Carmen G. de la Cueva y Ángelo Néstore. No pudo ir la tercera editora, Martín de Arriba. Leyeron bien, editora. Porque Ángelo dice 'nosotras' cuando habla de las tres, porque eso es lo que pone, 'Editoras', en la sección de la web donde se presenta el equipo de La Señora Dalloway, la pequeña y combativa editorial malagueña creada hace un año por Carmen, Ángelo y Martín. Un sello como ellos mismos, 'queer', que en inglés quiere decir algo así como 'raro' y que en la práctica reivindica un territorio propio, al margen de la heterosexualidad y la homosexualidad monolíticas. Una editorial dedicada en cuerpo y alma al cuerpo y el alma del feminismo actual, es decir, al feminismo mestizo, autoconsciente, trasatlántico, festivo, ilustrado y valiente que va cuajando con personas como ellas y proyectos como el suyo.

Gente como Ángelo, Carmen y Martín, que acuden a la sede central de la mayor institución del planeta dedicada a la cultura en español y apenas se dan importancia, que editan libros como un acto de resistencia política, sí, política, y al escucharles parece que hablan un idioma diferente al de los portavoces de cualquier partido político. Gente que reivindica la ternura frente al sarcasmo, el abrazo frente al apretón de mano floja. Gente que quiere cambiar el mundo haciendo, no sólo hablando. Gente a la que le palpita la cultura en su preciosa sangre.

Sangre azul literaria gotea en la columna diaria de Alcántara, al que le siguen lloviendo los homenajes. 'Ya me habéis organizado otra despedida...', reprochaba con una sonrisa a los amigos reunidos esta semana para empezar las celebraciones por los diez años de la fundación que lleva su nombre y los 90 que van asomando por su carné de identidad. Porque lo ha repetido él mismo: lo que más me ha gustado en la vida es levantarme tarde y reírme con los amigos. Y quedan amigos y risas de aquí al centenario, por lo menos.

Amigos en la tertulia semanal con Alcántara reunidos en torno a una mesa, alrededor de un tórculo en el caso de Gravura, el taller de grabado empeñado en sobrevivir durante tres décadas, que ha visto desde su piso junto a la calle San Juan cómo la ciudad pasaba del páramo al escaparate mientras ellos, Marian, Inma y Paco, seguían a lo suyo, estampando obras maravillosas, enseñando la técnica y el oficio de grabar la belleza en una lámina de papel rugoso y cálido como la piel amada. Estrena Gravura 'Los ángeles nómadas' y con ella regresa a su tradicional exposición colectiva navideña como un guiño a los Reyes Magos. Una costumbre que han destilado en una carpeta de cinco estampas y un texto literario. Apenas la mitad de la mitad de una cuartilla cada una de ellas, pero tan hermosas, enlazadas en una franja como una bufanda de serenidad y buen gusto. Como el que emana de cada proyecto que pasa por Gravura. No hay más que ver las fotos del parto de 'Los ángeles nómadas'. Las ha hecho Martín de Arriba. Si es que ellos solos se juntan, como si lo llevaran en la sangre. En su preciosa sangre.

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