Planeta se va, su premio se queda

El presidente del Grupo Planeta, José Creuheras (c), acompañado por los miembros del jurado Alberto Blecua (i), Fernando Delgado (2i), Rosa Regás (3i), Carmen Posadas (4i), Juan Eslava Galán (5i) y Pere Gimferrer (d). :: Andreu Dalmau / efe/
El presidente del Grupo Planeta, José Creuheras (c), acompañado por los miembros del jurado Alberto Blecua (i), Fernando Delgado (2i), Rosa Regás (3i), Carmen Posadas (4i), Juan Eslava Galán (5i) y Pere Gimferrer (d). :: Andreu Dalmau / efe

El presidente del grupo editorial reconoce que la decisión de mudarse a Madrid es «dolorosa, pero definitiva» José Creuheras anuncia que el galardón permanecerá en Barcelona y apela al diálogo

MIGUEL LORENCI BARCELONA.

Planeta deja Barcelona, pero su premio «se queda». Así lo aseguró José Creuheras, presidente del grupo editorial, en la víspera del fallo del galardón mejor dotado del panorama comercial español. Apeló Creuheras al «diálogo» y a «la reforma constitucional» que permita a «poner fin al conflicto» a dos días del pronunciamiento exigido por Mariano Rajoy a Carles Puigdemont sobre la declaración de independencia de Cataluña. Lo dijo Creuheras en vísperas del fallo de un premio que cumple 66 años y que afronta una de sus ediciones más abiertas, y sin apenas candidatos en las quinielas, y que no será el último que se falle en Cataluña, según preveían algunos.

«La decisión es seguir celebrando el premio en Barcelona y mantener las actividades en Madrid y Barcelona exactamente igual», aseguró Creuheras en una multitudinaria rueda de prensa donde se habló mucho más de política que de literatura. «Nuestra intención es seguir celebrando el premio en Barcelona, aunque también hace seis meses no hubiera dicho que cambiaríamos la sede», admitió el presidente de Planeta, recordando que «los tres primeros años el premio, fundado en 1949, se concedió en Madrid y luego se trasladó a Barcelona».

«Creo que hay un acuerdo sobre la posible creación de una comisión que pueda revisar la Constitución, y eso abre una vía al diálogo», aseguró Creuheras, que apeló a que a los políticos sigan esa vía de solución «hasta hace poco impensable». «Vivimos en una sociedad democrática y madura y con una democracia fuerte que debe ser la base para resolver este conflicto y me parece que es un camino que se debe explorar y nos puede llevar a la solución del conflicto», insistió el máximo ejecutivo del grupo en vísperas del fallo del 66º Premio Planeta, que tendrá lugar hoy en el palacio de Congresos de Barcelona.

Confirmó que el consejo de su grupo aprobó el traslado de la sede «social y fiscal» a Madrid, una vez que el presidente la Generalitat declaró la independencia en el Parlament para suspenderla inmediatamente. Una medida que ha hecho que más de 500 empresas dejen Cataluña tras el ilegal referéndum del 1 de octubre. El presidente del séptimo grupo editorial mundial y líder en España pidió así encauzar el «conflicto». Sin embargo, tras asegurar que no contempla «ningún escenario extremista», Creuheras insistió en que no se estudia a corto plazo el retorno de la sede social y fiscal de Planeta a Cataluña. «Hoy por hoy el traslado es una decisión definitiva, aunque podemos ver otras posibilidades», dijo.

Reconocía Creuheras que la «decisión» de llevarse la sede a Madrid ha sido «dolorosa». «Nos sentimos parte de Cataluña, España y Europa», dijo, pero la justificó en la necesidad del grupo empresarial de disponer de «marcos estables, jurídicos y económicos, y reglas claras». Se adoptó «para preservar a los accionistas, colaboradores, autores y el proyecto empresarial, ante la inseguridad jurídica», insistió Creuheras. «El centro de decisión se traslada a Madrid, pero las sedes de trabajo seguirán donde están, para ayudar a los colaboradores y la actividad en Madrid y Barcelona será exactamente igual», apostilló.

El Rey y Puigdemont estuvieron el año pasado junto a Creuheras en la mesa presidencial en una velada con un millar de invitados. Algo que no se repetirá en esta edición. El perfil será mucho más bajo. Ana Pastor, presidenta del Congreso, encarnará la más alta representación institucional, junto al secretario de Estado de Cultura, Fernando Benzo, y los consejeros de Empresa y Conocimiento de la Generalitat, Santi Vila, y Cultura, Lluís Puig. El año pasado asistió junto a los Reyes la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, que flanqueó a Puigdemont en la mesa presidencial junto a la propia Ana Pastor.

Poco se habló de literatura y de los 634 aspirantes al premio, un récord absoluto de participación. En las quinielas nadie se arriesga, más allá de nombre repetidos todos los años, como el de Javier Sierra y Matilde Asensi, o la posibilidad de que el premio cruce de nuevo el charco y se vaya al otro lado del Atlántico.

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