El Museo Picasso cumple el sueño de Fellini

Imágenes de la muestra. /Salvador Salas
Imágenes de la muestra. / Salvador Salas

La pinacoteca malagueña reúne las obras del artista y del cineasta en un montaje que quiere mostrar las relaciones creativas entre ambos autores

Antonio Javier López
ANTONIO JAVIER LÓPEZMálaga

Al número 110 de la romana via Margutta llegó Pablo Ruiz Picasso en 1917 para instalar el estudio donde pintó los decorados de ballet ‘Parade’. Medio siglo después se mudaba a la misma casa Federico Fellini. La imagen representa casi una metáfora de la relación entre el artista y el cineasta: nunca llegaron a conocerse, pero sus caminos se cruzaron en varias ocasiones; sobre todo, en los sueños del director italiano, que vio hasta cuatro veces cómo el malagueño se le aparecía en sus aventuras oníricas. Y de ese hilo tira el Museo Picasso Málaga (MPM) para en la exposición ‘Y Fellini soñó con Picasso’ que hoy abre sus puertas.

La imagen de Fellini y Picasso compartiendo casa, pero sin coincidir en ella también sobrevuela un montaje donde ambos creadores se miran, pero no se tocan, donde las obras de uno y otro se muestran juntas pero sin evidenciar los lazos que podrían unirlas. Lo avanzaba ayer el director artístico del MPM, José Lebrero, al aclarar que la muestra pretende «hacer un ejercicio de yuxtaposiciones iconográficas entre las obras de Picasso y las secuencias de Fellini». Es decir, la exposición yuxtapone pero no conjuga y deja en suspenso la posibilidad de poner ante la mirada del espectador de una manera más evidente los vasos comunicantes entre ambos autores que reivindica el ideario del proyecto. A saber: el mundo del circo, la figura femenina y la pasión por la Antigüedad clásica.

Esos tres apartados sirven para organizar el paseo por una exposición que podrá visitarse hasta el 13 de mayo. Y ya que el asunto trata de dos artistas visuales, la muestra va acompañada de una pequeña sala de cine donde se proyecta un documental sobre ambos autores, dirigido por Isaki Lacuesta y coproducido por el MPM y el Festival de Cine de Málaga. Y es justo en ese audiovisual donde más y mejor se abunda en los vínculos creativos entre ambos autores.

Mitos de nuestra cultura

«Fellini y Picasso son dos son iconos del arte, de la revolución artística. Son dos mitos de nuestra cultura contemporánea, europea y mundial. Dos personalidades diferentes, pero sus obras se pueden comparar en diferentes aspectos. (…) Este diálogo imaginario que se inicia en los sueños toma cuerpo en el museo. Ambos se proyectan en una misma aventura y sus obras son las que van a seguir la conversación», avanzaba la comisaria de la muestra, Audrey Norcia, sobre el proyecto cimentado a partir de las experiencias oníricas del italiano recogidas por él mismo en su ‘Libro de los sueños’. «El sueño en Fellini tiene un lugar central en su obra. Todas las imágenes que le vienen de noche van a alimentar sus películas», añadía la comisaria antes de detenerse en el poderoso ascendente que Picasso tuvo sobre el cineasta, ya que Fellini lo ‘llamaba’ en sueños cuando atravesaba una crisis vital.

La exposición

Título.
‘Y Fellini soñó con Picasso’.
Lugar.
Museo Picasso Málaga.
Fecha.
Hasta el 13 de mayo.
Horario.
El museo abre de lunes a domingo. En febrero, de 10.00 a 18.00 horas; de marzo a junio, de 10.00 a 19.00 horas.
Entradas.
Colección y exposición temporal, 9 euros; sólo la colección, 7 euros.

«Picasso aparece siempre como un colega fraternal y en ningún momento Fellini se considera al mismo nivel. En todo momento Picasso es el demiurgo. Picasso es materia de creación para Fellini, que necesita esa ayuda», comentaba la comisaria sobre los 30 años en los que se repartieron los sueños de Fellini donde aparecía el artista malagueño.

Esos viajes por el inconsciente del cineasta italiano cobraron cuerpo en textos y dibujos elaborados por Fellini justo al regresar a la vigilia. Con tres de ellos se abre la exposición del MPM: tres caricaturas de Picasso elaboradas por Fellini (que se ganó la vida como viñetista antes de cambiar la historia del cine) en las que el malagueño varía desde el amigo fraternal sentando a la mesa (1962), al hombre maduro convertido en máscara (1967), hasta llegar al personaje simiesco de camisa floreada y pantalón corto (1980).

Dijo Fellini que una de las personas a las que más admiraba era a Carl Jung, padre del psicoanálisis, y en estos dibujos que abren la exposición quizá había una historia que contar, pero esa evolución formal y psicológica de la figura de Picasso en el imaginario de Fellini queda pendiente.

Salvador Salas

Opta el montaje por encaminarse hacia el interés de ambos artistas por la Antigüedad clásica. Una fascinación que encuentra un hilo común en la figura del minotauro, recurrente alter ego de Picasso y empleado por Fellini en su película ‘Satiricón’ (1969). Sin embargo, esa deuda creativa del cineasta con el pintor queda ausente en la sala expositiva, que exhibe varias piezas de Picasso sobre este personaje mitológico, pero sin alusiones a su trasvase en la filmografía del italiano. Brillan, eso sí, ‘Escena mitológica (variación sobre ‘La muerte de Procris)’ (1938) y la escultura en bronce ‘Jarrón rostro’ (1948), ambas del malagueño.

Las relaciones iconográficas entre ambos se hacen más evidentes en la sección dedicada a las mujeres. Voluptuosas, lascivas y casi grotescas tanto en las caricaturas del cineasta como en los grabados del artista, aquí sí contrapuestos en la sala. La ‘Mujer con sombrero de hada’ (1990) de Fellini frente a ‘Mujer con sombrero rojo’ (1965) picassiana y las viñetas del italiano al hilo de sus películas ‘Ocho y medio’ (1963) y ‘La ciudad de las mujeres’ (1980) frente a grabados picassianos como ‘Salomé bailando para Herodes’ (1971), ‘Burdel: habladerías, con loro, alcahueta y el retrato de Degas’ (1974) y ‘Degas en medio de las prostitutas’ (1971) dejan uno de los momentos más felices del paseo, sin olvidar el guiño entre la escultura picassiana en bronce ‘Mujer embarazada’ (1949) y el dibujo más torrencial de Fellini con una mujer encinta.

Y Pasolini

También se miran Picasso y Fellini en el apartado sobre el circo. Una pared combina retratos fotográficos de ambos autores disfrazados, tocando instrumentos musicales y en poses burlonas. Frente a ellos, en una vitrina, la curiosidad por el guión original de ‘La dolce vita’ (1960) y las anotaciones manuscritas de Pier Paolo Passolini en las escenas que después filmaría Fellini.

Cine y pintura, mujer y circo en una exposición que tras su paso por Málaga viajará a La Cinémathéque Française en 2019. Un proyecto basado en los sueños que brinda una buena excusa para ver en la mismas salas las obras de Fellini y Picasso. Dos genios que ahora comparten espacio, como en aquella casa en el 110 de via Margutta. Y aquí y allí, Picasso y Fellini coinciden, se miran, pero apenas se tocan.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos