PERFECTA GISELLE DE SIEMPRE

ÓSCAR ROMERO

Dentro del ciclo de danza programado por los teatros municipales, en el Teatro Cervantes se ha presentado el montaje de una clásica 'Giselle', con música de Adolphe Adam y libreto de Jules Henry Vernoy y Theófile Gautier. Fue estrenada en París en junio de 1.841 con la misma coreografía de Jean Coralli y Jules Perro con que el Ballet Nacional Ruso, que dirige Sergey Radchenko y puede que con las mismas escenografías de telones pintados que entonces. Eso sí, la ñoña historia de la bella campesina que es amada por un guardabosque, pero a la que un conde disfrazado de aldeano y prendado de su belleza, logra enamorar; pero él está prometido a una princesa y cuando la campesina lo descubre cae enferma de amor desesperado y muere. Convertida en una de las Willi (espíritus del bosque que matan a los hombres que se adentran en él después de la media noche) y cuya reina ordena matar primero al guardabosques enamorado que va a llorar a su tumba, pero el espíritu de Giselle logra convencerlas para que no maten al conde que, arrepentido, se acerca a la tumba a pedirle perdón. Historia propia del Romanticismo, en la que, como en el Tenorio de Zorrilla, el burlador se redime por su arrepentimiento y la intercepción de la dama engañada. La puesta en escena no aporta nada nuevo, pero la calidad del elenco es incuestionable y su técnica de gran calidad.

Fotos

Vídeos