Pepe Viyuela: «Escondemos demasiada basura bajo las alfombras»

:: efe/EFE
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Todos son actores en casa de este artista y activista de la vida que prepara este agosto su primer trabajo con su hija. Ante todo «payaso», su mejor papael es la empatía con el mundo

ANTONIO CORBILLÓN

Inmortalizó la España perpleja y atascada en sí misma luchando contra las diferentes dobleces de una silla plegable en aquel programa de TVE ('¿Pero esto qué es?'). Ahora ponemos la misma cara perpleja y decimos '¿pero qué me estás contando?'. Han pasado treinta años y la carrera de Pepe Viyuela (Logroño, 1963) se ha diversificado por los escenarios, el cine, los libros, el doblaje... Estudió Filosofía y Letras. Eso explica que de la chistera de las preguntas existenciales saliera el payaso que siempre quiso ser.

- Mantiene en sus espectáculos sus peleas con todo tipo de armatostes. Eso es muy hispano.

- Sí, es un referente. ¿Quién no se ha peleado con la informática, un enchufe...? Todos nos equivocamos continuamente. La idea surgió al ver cómo se enfrentan los niños a la vida. Pero esto es extrapolable a todos los terrenos: cuando te enamoras, cuando buscas trabajo... Andamos siempre como perdidos. Nunca he querido desprenderme de un personaje que retrata la vulnerabilidad que todos disfrutamos y padecemos a la vez. Está bien ser vulnerable porque, si no, seríamos objetos, piedras. Este personaje, como todo payaso, retrata eso.

- Desde su ONG Payasos sin Fronteras luchan contra esas debilidades en lugares como Palestina, Sahara... Siempre el poder terapéutico de la risa.

- Sí, con la risa haces cosas que, si no las ves, no las crees. Y con elementos muy sencillos: una nariz roja, unas pelotas, un vestuario estrafalario. Sustituyes el dolor y el terror o la represión por el humor. Los críos ven que hay otro mundo posible. Lo más fascinante es cómo con tan poco se puede conseguir tantísimo.

- ¿Es usted un payaso filósofo o un filósofo payaso?

- La Filosofía es imprescindible porque la necesitamos para preguntarnos cosas. De cara a mi actividad, me ha abierto los ojos porque te hace encarar el mundo sin quedarte con la primera explicación que te dan. Seguir interesado en las preguntas y perseguir siempre la duda. Las verdades absolutas son peligrosas.

- Y también justifica una implicación política. Ahora en Podemos.

- Somos importantes todos y no implicarse es cobarde. No puedes decir que no te interesa la política porque está en todas las reglas de la vida. Está en las pensiones, la educación, la sanidad... Es como si dijeras que no te interesa tu salud. Todo lo de alrededor te afecta.

Secretillos

- Con una mujer y dos hijos actores, casi podía montar compañía en casa. Aunque con su mujer ha tardado en coincidir.

- Siempre hemos trabajado cada uno por su lado. Este mes voy a coincidir con mi hija en televisión y me hace mucha ilusión.

- ¿Que le llamen por la calle Chema ('Aída') u Olmos ('Olmos y Robles') en lugar de Pepe le gusta? ¿Uno nunca se libra del todo de esa otra piel, la del personaje?

- Sí me gusta. Incluso a veces me llaman así y me piden perdón: «Es que no sé tu nombre». Lo que importa es que conozcan mi trabajo.

- Seguir actuando en la calle sería de canallas. ¿Aunque todos tenemos una máscara, no?

- Todos llevamos una máscara puesta e interpretamos constantemente. Pero es necesario. Desnudarse completamente ante los demás no me parece recomendable, siempre que el personaje de nuestra vida no sea muy distinto a quien somos realmente. Sería impúdico estar mostrándote constantemente con todo lo que te pasa. Y, además, uno tiene que tener sus secretillos.

- De la añada Rioja 1963. No he oído decir a nadie que sea usted de mala cepa.

- No tengo mucha idea de cómo fue. La botella más antigua que tengo es del 70, que fue excelente. Pero no la he abierto.

- ¿Qué le agria a Pepe Viyuela?

- A mí me molesta mucho la mala educación. Me altera. No sólo la que tengan conmigo o que cometa yo mismo, sino la que veo alrededor. Me gusta luchar para no dar posibilidades para que salga el mal rollo. Y me avinagran los conflictos e injusticias internacionales. Una sonrisa o una palabra amable a mano abre muchas puertas. La cara de perro sólo le interesa al que tiene la sartén por el mango.

- Cultiva el interior para compensar el exterior. ¿Es una forma de protesta contra una sociedad recauchutada de superficialidad?

- Escondemos demasiada basura debajo de las alfombras. Todos tenemos nuestras miserias, pero para luchar contra eso está el cultivo de lo esencial: lo que somos por dentro. Todos conocemos gente de edad que tiene un espíritu juvenil y te alegra la vida, aunque por fuera estén como auténticas pasas.

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