Un paso adelante con Celine Dion

Muñoz sostiene a Dion durante su espectáculo en Francia / Denise Truscello

El malagueño Pepe Muñoz baila con la cantante canadiense en su gira europea, aunque su sueño es el diseño de moda. «Me está ayudando en todo lo que puede»

Regina Sotorrío
REGINA SOTORRÍO

No lo había publicado en ninguna red social, ni siquiera muchos de sus amigos sabían que iba a trabajar con ella. Pero bastaron cuatro minutos a su lado en el escenario de Burdeos y una mención en ‘Vogue’ durante su estancia en París para desatar la «locura». Es el efecto que provoca Celine Dion. «He decidido casi ni mirar el teléfono», confiesa Pepe Muñoz desde una habitación en París, antes del próximo show de la cantante canadiense en Lyon y mientras dibuja una de sus ilustraciones de moda. Porque el malagueño de adopción, nacido en Alicante, lo deja claro nada más empezar esta charla:«No quiero ser ni modelo ni bailarín, yo soy dibujante de moda. Y Celine me está ayudando en todo lo que puede».

En la última semana Pepe Muñoz (@pepemunozillustrations) ha visto su nombre escrito en la revista de moda de mayor prestigio internacional, lo ha escuchado coreado por los fans en multitudinarios conciertos y se lo ha encontrado en titulares de prensa. «¡Yo no entendía nada!», exclama aún sorprendido. Cuesta hacerlo porque la suya es una historia de casualidades, de oportunidades que se cruzan «de chiripa» y que le han llevado a ser el bailarín de Celine Dion en su gira europea.

«Para mí era Celine Dion los diez primeros minutos. Después, con las ganas que ella tiene de aprender, era sólo mi ‘partenaire’ de baile», cuenta. Y algo más: la emblemática voz de ‘My heart will go on’ se ha convertido también en su ‘madrina’ y le está echando un cable en su carrera como ilustrador y diseñador de moda, su sueño. «Llevo llorando desde que la he conocido, son muchas emociones», admite. Porque no niega que tiene suerte, sí, pero detrás de eso hay «un 90 por ciento de trabajo».

Bailarín con catorce años de experiencia en producciones de medio mundo, incluido el musical ‘Cats’ en Alemania y El Circo del Sol en Las Vegas, hace dos años –ya con 31– descubrió «si querer» que lo que realmente le llenaba era el diseño y el dibujo de moda. «Me di cuenta de que cuando llegaba la hora de irme al teatro a bailar ya no me apetecía y prefería quedarme en casa dibujando. Había que cambiar el chip», cuenta este alicantino criado en Málaga, donde vive su familia y donde ha sido profesor de la Escuela Superior de Artes Escénicas de Málaga (ESAEM).

Este último año lo pasó en Málaga algo «confundido». No sabía cómo hacer llegar sus ilustraciones al mundo de la pasarela, ni le motivaba ninguna oferta de baile. Hasta que recibió una llamada de Las Vegas: Celine Dion quería que cogiera un vuelo para EE UU para preparar un sensual número para sus conciertos en Europa. Le había recomendado un amigo suyo, el marido de una compañera de baile en el Circo del Sol que había empezado a trabajar como mayordomo en la casa de la cantante.

El malagueño de adopción orienta su futuro hacia el diseño de moda a través de la ilustración, unos dibujos que comparte a través de su perfil de Instagram @pepemunozillustrations. / Sur

Se lo propusieron un martes, el miércoles le compraron el billete y en nada estaba ensayando con la estrella, una mujer «creativa, carismática y generosa». Nunca le dijo que dibujaba: «A mí me habían contratado como bailarín». Pero alguien del equipo se lo comentó y ella pidió ver sus creaciones. Su reacción fue la que sigue: «Cuando lleguemos a París es la Semana de la Moda y ‘Vogue’ me ha invitado, ¿quieres venir?», le preguntó. «Y yo me puse a llorar», reconoce.

De repente, estaba en el atelier de Schiaparelli en un pase privado de su colección y viendo el desfile de Giambattista Valli rodeado por Celine Dion, Anna Wintour, Blanca Li y Rossy de Palma. Ese fue el día en el que ‘Vogue’ fotografió a la cantante desnuda, una imagen que ha dado la vuelta al mundo. «Se ve que es ella, tal y como es. No es una foto vulgar, me parece súper elegante, sin filtros ni iluminación especial. Es divertida, espontánea y generosa», detalla Pepe Muñoz. Y fue justo en ese momento, mientras ella se vestía, cuando la cantante le comentó a directivos de Schiaparelli: «Pues Pepe dibuja». «¡Y yo muerto! Me pidieron que se los enseñara y me dijeron que quizás podíamos colaborar. Yo flipaba. ¿Estamos locos?», cuenta el malagueño sin poder contener aún la emoción.

A esto se suma la repercusión que ha tenido su número junto a la cantante, por su sensualidad y por ese toque de cabaret que sorprende: «El público no está acostumbrado a verla así». Él, que ha tenido la ocasión de verla y conocerla desde dentro, dice de ella que no tiene nada de diva, que fomenta un ambiente familiar en el equipo y que es una «payasa a la que le encanta hacer bromas». Por momentos se le olvida su dimensión mundial, hasta que los paparazzis se lo recuerda.

Sus inicios

Pepe empezó a bailar con 18 años en una pequeña escuela de Cerrado de Calderón llamada La Danse Studio. Allí le apadrinó un profesor cubano que venía del Ballet Nacional de Cuba y le ofreció una beca para pasar un verano con esa compañía. Al año siguiente obtuvo otra para el Royal Ballet de Londres. Y a la vuelta, bailando con unos amigos en la calle frente al Teatro Lope de Vega de Madrid, le fichan para el musical ‘Cats’. Lo del dibujo le llegó hace solo dos años, se puso a pintar de forma autodidacta «como un energúmeno» al morir su abuela. Su abuelo, al que nunca conoció, fue ilustrador y esa figura estuvo siempre en su cabeza. «Nunca había pensado que otra cosa artística me iba a dar la misma satisfacción que bailar».

Su futuro, dice, es ahora más que nunca un libro abierto. Ya sabe que le gusta la moda, pero no entiende «todavía» de patronaje, corte y confección, tejidos... «Me encantaría empezar en un atelier de París de aprendiz, quiero aprender desde cero. Y Celine ya me está presentando a mucha gente porque ella siempre ha llevado alta costura», explica. Pero se dejará llevar por las circunstancias.

El 5 de agosto termina la gira europea de Celine Dion y su espectáculo volverá a Las Vegas en septiembre. «Si de repente deciden que quieren para el show de Las Vegas el dúo que estamos haciendo, que ha sido una revolución, no voy a decir que no. Y si quieren que dibuje para ella, dibujaré. Y si consigo un trabajo en París, pues me iré a París», argumenta. Lo único que tiene claro es que pasará el mes de agosto en Málaga «disfrutando de un espeto y un tinto de verano». Un plan al que ha invitado a Celine Dion. «Y también la estoy convenciendo para que haga un concierto en España». Seguro que muchos lo agradecen.

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