La Palmilla, como nunca se ha visto

La Palmilla, como nunca se ha visto
Ñito Salas

La fotógrafa Marina Reina retrata desde dentro la realidad y los habitantes del popular barrio huyendo de estereotipos y de la imagen marginal de sus calles

Francisco Griñán
FRANCISCO GRIÑÁNMálaga

Sus calles son carne de las páginas de sucesos en la prensa. Y de programas de televisión que hablan de delincuencia y clanes de traficantes. Y de bulos que aseguran que allí no entran ni los coches de policía. Así veía Marina Reina el barrio desde la distancia. Un lugar «peligroso», «marginal» y dominado por las «drogas». «Tenía una idea muy clara de un barrio en el que, paradójicamente, nunca había estado», confesó ayer esta fotógrafa, que quiso romper esa barrera –tan mental como física– y entrar en esa zona prohibida para conocerla y contar su lado más humano y cercano. El resultado lleva el título de ‘Palma Palmilla’ y reúne decenas de fotografías que muestran edificios y escenarios conocidos, pero con protagonistas muy diferentes a los habituales.

Niños jugando, madres y padres que llevan a sus hijos a la plaza, jóvenes que miran desde el balcón y ven más allá de nuestros ojos, familias numerosas jugando a la consola y comiendo, inmigrantes que conservan el vestuario de sus raíces, buzones de correos que esperan una carta de un ser querido –a veces de la cárcel o de países lejanos–, ropa tendida al viento, una niña de comunión en un coche de caballos adornado con globos de color rosa y grandes retratos de sus habitantes que expresan desde alegría a historias personales difíciles se van sucediendo en esta exposición inédita con la que su autora formula su particular «invitación a romper con los estereotipos».

La muestra, que se inaugura hoy en La Térmica, va más allá de los retratos de Marina Reina y cuenta con la participación activa de los propios vecinos. No solo como personajes, sino también como autores a través del curso impartido por la propia fotógrafa que animó a que se lanzaran cámara en ristre a retratar a amigos, familiares y ambientes. Una imagen del barrio que desafía los estándares habituales y que propone «reflexionar sobre los estigmas y la educación», explicó Reina. Y para ello se propuso completar el retrato documental del presente de Palma-Palmilla con el pasado. Se fue al Archivo Municipal de Málaga para indagar en las imágenes antiguas del barrio y se llevó una sorpresa. «Solo encontré dos fotografías», recalcó.

«No es idílico»

Para remediarlo, Marina Reina acudió a los propios álbumes familiares de los habitantes del barrio que han prestado sus imágenes íntimas. Bodas cargadas de felicidad, fotos en blanco y negro de los que ya no están, amigas que posan con felicidad juvenil y cigarros, noches de verano a la fresquita... Fotografías domésticas que se acompañan de conversaciones de la autora con los propios protagonistas. Y que arrancan sonrisas para después hacernos torcer el gesto. Como ese nutrido equipo de niños con la camiseta del Málaga y sueños de futbolistas. A la que acompaña una breve frase: «La droga ha hecho mucho daño, la mayoría de estos niños ya no están».

La Térmica inaugura hoy la muestra que incluye retratos de la artista, fotos realizadas de los propios habitantes e imágenes de los álbumes familiares de los vecinos

«El barrio no es idílico, pero siempre que hay un problema lo viven en comunidad y eso me ha aportado mucho», dijo Marina Reina, que tuvo que ganarse la confianza de los vecinos. «El primer día que me atreví a cruzar el puente y entrar tenía miedo, pero igualmente ellos lo tenían de mí porque yo también era una desconocida», apuntó la fotógrafa, que reside actualmente en El Palo y es natural de Vélez-Málaga. Tras romper esa barrera física y psicológica, Reina fue dejándose ver por las calles. «Un día ya aparqué el coche, otro di un paseo, otro me tomé un té en el bar marroquí de Mohamed y otro saqué la cámara», revela esta creadora que cree en la capacidad integradora y social de la fotografía y el arte.

Fue así como comenzó a impartir un taller de fotografía en la biblioteca el barrio que obtuvo el apoyo de la beca ‘Arte para la mejora social’ de la Obra Social La Caixa y que ha culminado con la exposición ‘Palma Palmilla’ en La Térmica. «Nunca pensé que llegaríamos hasta aquí», confesó ayer Marina Reina, en la presentación de la muestra, que contó con la presencia del Diputado de Cultura, Víctor González, y del gestor territorial de la Fundación La Caixa, Juan Carlos Barroso. Una muestra que además saldrá de nuestras fronteras ya que formará parte de la programación del festival San José Foto de Uruguay.

La exposición ‘Palma Palmilla’ surge de un proyecto de arte para la mejora social apoyado por Obra Social La Caixa

Marina Reina ha contado además con la colaboración de Miriam Mora, autora de un vídeo sobre este proceso creativo y social en Palma-Palmilla. «Yo vengo de Santander y no conocía el barrio, pero lo que hemos vivido es muy diferente a lo que ves cuando consultas sobre esta zona en Internet», señaló ayer Mora.

La muestra, que se podrá visitar hasta el 22 de abril, se abre hoy (19,30 horas) con una mesa redonda en la que participarán el conocido representante vecinal Jesús Rodríguez ‘El Chule’ –también retratado en las imágenes–, el vecino Antonio Jiménez y el director del Distrito Palma-Palmilla, Juan Manuel García Piñeiro. Tampoco faltará Marina Reina, para explicará este proyecto que ha roto con décadas de leyenda negra. «Después de este trabajo, la situación no ha cambiado, pero hemos sembrado pequeñas diferencias. Creo que he aportado alegría y ellos me han hecho crecer», confesó.

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