«Mi obra se alimenta de elementos rutinarios, no solo de los maestros»

Secundino Hernández Artista

A. GÓMEZ MÁLAGA.

Secundino Hernández muestra su peculiar universo en 'Todo es mucho', la exposición que inauguró ayer en el CAC Málaga. Considerado uno de los mejores pintores abstractos actuales, el artista madrileño ha tenido que esperar varios años hasta que su obra, aplaudida por crítica y público fuera de España, ha sido reconocida en su país.

-La exposición no es una retrospectiva, pero se acerca. ¿A qué hace referencia el título?

-A la mesura, como cuando en un restaurante el camarero dice: «Esto va a ser mucho». Aquí ocurre lo mismo: no venimos a exponerlo todo pero tampoco a quedarnos cortos.

-¿Hay alguna razón concreta por la que haya regresado a España tras diez años viviendo en Alemania?

-Se ha cerrado el ciclo. Ha sido una década y creo que el trabajo está bastante representado a nivel internacional. Hoy puedes trabajar donde quieras porque la logística ha cambiado, pero para mí ha sido importante estar en el centro de Europa para ponerme en contacto con otros contextos y otros artistas.

-Ha sido valorado antes fuera de España que en su propio país.

-Es algo que no puedes controlar. Parece que todo comenzó con el efecto Rubell, pero siempre he dicho que venía de antes. He tenido el soporte de muchos coleccionistas, aunque es cierto que ellos tienen un gran nombre. Lo bueno es que la obra se siga moviendo, y ahora es más fácil porque la visibilidad es global, no como hace tiempo.

-Sus influencias no se limitan a la pintura, van más allá.

-Mis grandes influencias no son únicamente los grandes maestros o las corrientes y escuelas, lo que se entiende como arte con mayúsculas, sino que mi obra se alimenta elementos rutinarios, desde una pared pintada en la calle hasta una canción popular, un comic o el trazo de una línea.

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