La noche se rinde a la magia de Guaro

Las velas, colocadas en forma de dibujos, llenaron las estrechas calles de Guaro regalando un ambiente único. /Fernando Torres
Las velas, colocadas en forma de dibujos, llenaron las estrechas calles de Guaro regalando un ambiente único. / Fernando Torres

Velas, zocos o talleres dan vida al encuentro, que ayer recibió al cantante malagueño Toni Zenet y que hoy echa el cierre con Chambao. Miles de visitantes acuden a la tradicional cita con la localidad de Sierra de las Nieves

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

Ya en la carretera se notaba que no era un día cualquiera. Los alrededores de Guaro se convirtieron en un hervidero de vehículos y pacientes conductores ansiosos por llegar a su destino. Acceder a la localidad de la Sierra de las Nieves ayer fue una tarea complicada -el acceso por Monda estaba cortado y desde Coín, único punto habilitado para la llegada de vehículos, había largas colas-, pero el destino merecía la pena.

El Festival Villa de Guaro, uno de los encuentros multiculturales más populares de Andalucía, volvió a congregar en la primera de sus dos noches a miles de visitantes en torno a sus ya emblemáticas velas. Este evento, que en anteriores ocasiones ha sido llamado Luna Mora, finalizará hoy de madrugada con decenas de actividades para toda la familia basadas en el encuentro entre civilizaciones, con un telón de fondo morisco y medieval.

Las luces comenzaron a iluminar las estrechas calles de Guaro a las seis de la tarde, momento en el que se inauguró el festival de forma oficial. Un total de 25.000 pequeñas llamas compusieron el sencillo alumbrado. Los vecinos colaboran cada año en esta tradición y dibujan diferentes figuras con las luces. Manos de Fátima, estrellas de David, símbolos paganos e iconos del Zodiaco se extendían como alfombras brillantes por las esquinas y plazas del pueblo. La tarde fue cayendo entre talleres artesanales y visitas al patrimonio cultural del municipio, dos de las muchas opciones de ocio propuestas por la organización. A las nueve de la noche, 'Las brujitas de colores' tomaron la localidad con un pasacalles destinado a los más pequeños, protagonistas del evento en sus horas más tempranas.

Pero en el Festival Villa de Guaro hay muchas cosas que hacer más allá de las actividades programadas. Nada más llegar al pueblo, los primeros dibujos hechos con velas reciben al visitante. A la derecha, la avenida de Los Mesones acoge una gran oferta gastronómica. Diferentes establecimientos al más puro estilo tradicional y arabesco emanan olores a ternera y té moruno. La arteria principal del pueblo se ha transformado en un zoco para la ocasión, en el que decenas de puestecillos de abalorios, velas perfumadas, artesanía y tatuajes de 'henna' decoran los rincones de las callejuelas. Desde el principio de la tarde, todos los establecimientos se abarrotaron en una muestra del arraigo con el que cuenta el festival, consolidado ya tras más de 20 ediciones como uno de los eventos turísticos más trascendentes y con mayor número de visitantes de la Sierra de las Nieves.

Escasos minutos después de las once de la noche, el Malagueño Toni Zenet ocupó el escenario del auditorio Luna Mora de Guaro. El cantante presentó 'Si sucede, conviene', su cuarto trabajo de estudio. Tras acabar su actuación -que llenó prácticamente el recinto-, las actividades continuaron marcando el ritmo de la Villa de Guaro con la música como protagonista. Este es uno de los reclamos de esta edición, ya que esta noche, el grupo malagueño Chambao será el encargado de animar la velada y dar paso a la última madrugada del festival. A partir de las doce de la noche habrá varios espectáculos de danza folklórica egipcia y de Oriente Medio. También habrá relatos para adultos a la luz de la luna, una apuesta para mantener al público maduro en las horas más altas de la madrugada.

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