Oído al cante

La niña del ciego

GONZALO ROJO

Hija de Juan Manuel Rodríguez 'El Ciego', Salud Rodríguez nació en Sevilla en 1876 y desde pequeña mostró verdadera vocación por el baile Cuatro de sus seis hermanos, como bien nos dice Fernando el de Triana, fueron también artistas: Lola, bailaora puntera, Mercedes y Baldomero, fenomenal pareja de baile de palillos, y Joaquín, guitarrista de buena clase, aunque no de gran ejecución». Salud debutó casi siendo una niña en el sevillano café de Silverio, y en mayo de 1882, teniendo siete años de edad, el periódico malagueño «La Unión Mercantil» nos da cuenta de su paso por el Teatro Cervantes. Cuatro años más tarde el diario La Palma de Cádiz informa de su actuación el 30 de abril de 1886, teniendo Salud diez años, con la compañía de Las Viejas Ricas, en el Teatro Variedades, junto a los cantaores Juan Breva y Antonio Pozo «El Mochuelo», el bailaor Francisco Cortés y los guitarristas Manuel Montero y Manuel Rodríguez 'El Ciego'.

El de Triana comentaba: «A Saluita (así la llamaba él) siendo una ratilla, como suele decirse, le entró la afición por el baile de hombre, y era muy niña cuando se presentó en el café de Silverio con su traje de majo y unas ilusiones locas de llegar a ser la segunda edición de la Cuenca. ¡Y lo logró! Al principio tenía un pequeño defecto de colocación de los brazos, que ella misma corrigió viendo a la gran maestra. En la ejecución de pies, era muy notable, haciendo muchos detalles de su propia cosecha, muy difíciles de ejecutar. Recorrió España de triunfo en triunfo y al caer en Madrid, allá por el año 1893, alternando con La Coquinera en el Teatro Martín, los madrileños la hicieron suya. Este mismo año, según «La Correspondencia de España» de 3 de abril: «Se presenta en Madrid el apropósito 'Una juerga en Sevilla' en el que tomarán parte el aplaudido Juan Breva y la célebre bailaora Salud Rodríguez». En 1895 viajó a Berlín con sus hermanos Lola y Joaquín, La Gitana, La Cotufera, Enriqueta Macho, La Bocanegra, Matilde Prada, Josefa Gallardo y Carmen Pichirri.

Fallece La Tembleca
En la madrugada del pasado Lunes Santo día 26, falleció en nuestra ciudad la bailaora y cantaora Josefa Vargas Jiménez 'Pepa Vargas', conocida también como La Tembleca. Fue hija del escultor Juan Vargas, autor de la talla de Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna (Gitanos), esposa del guitarrista Antonio Rosa Ortiz 'Niño de Almería' y madre de la bailaora Gloria Vargas y del guitarristas Antonio Rosa. Pepa había nacido en Málaga en 1930 y tras los clásicos bolos de aquellos años, uno de sus primeros lugares de trabajo fue el tablao El Refugio, en la calle Marquesa de Moya, donde intervino junto a Canillas, Niño de Vallecas, Morenito de Córdoba, La Anilla, Pepe de la Isla, Victoria Córdoba, Marilín Mena, Pili Martín Perea, El Carrete, Antonio Vargas, Sebastián Montiel, Pepe Alcoba, Antonio Martín Perea, La Quica, Pepito Vargas, La Cañeta, La Repompa y otros. Perteneció también al grupo Los Vargas, con el que viajó a Sevilla y Madrid. Posteriormente trabajó en distintos grupos flamencos de su hija.
Sábado 31
Flamenco en el Museo. 13.00 horas. Berza flamenca con Ana Almagro y su cuadro, compuesto por Miguel Astorga, al cante; José M. Millán 'Manu', a la guitarra, y Ana Almagro, al baile. Artista invitado, Manuel del Río.
Martes 3
Sesión de estudios. 21.00 horas. Peña Juan Breva. Tras los días de asueto por Semana Santa, vuelven estas sesiones semanales a la entidad de la calle Ramón Franquelo. El consiliario Gonzalo Rojo continuará este martes con las actividades flamencas de Málaga en el siglo XIX.

El año 1902 alternó con su hermana Lola en el Café Filarmónico de Sevilla, anunciadas como Las Hijas del Ciego, y en Madrid fue también muy significativa su presencia en el Teatro Barbieri en 1912, con motivo de un homenaje a José Ortega, y dos años después en el Café Concert, formó parte del cuadro flamenco con La Rubia, La Antequerana y Ramón Montoya.

Pepe el de la Matrona decía de ella que era: «la mujer que yo he visto por alegrías hacer el baile de hombre más perfecto. Salud en lo suyo (se refería a la escuela tauroflamenca que había aprendido de la Cuenca) era portentosa». Y Antonio el de Bilbao comentaba: «Vestida a la jerezana y metida en zapateado, era un monumento a la raza». Salud ha sido comparada con La Macarrona y La Malena y considerada maestra de El Estampío y Lamparilla.

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